La modificación del régimen de Zona Fría suma un nuevo frente judicial en la provincia de Buenos Aires. El Municipio de Tres Arroyos presentó una demanda contra el Gobierno nacional para cuestionar los cambios en los subsidios al gas y advirtió sobre las consecuencias económicas que podrían afrontar clubes e instituciones que quedarían afuera del beneficio.
El reclamo pone el foco en el impacto que la eliminación de las bonificaciones puede tener sobre las entidades sin fines de lucro, que utilizan gas para calefaccionar sus instalaciones y sostener sus actividades. La pérdida de los descuentos implicaría un incremento en las facturas y una mayor presión sobre presupuestos que, en muchos casos, dependen de las cuotas sociales y de recursos limitados.
Los clubes de barrio y las instituciones sociales y deportivas podrían verse obligados a destinar una mayor parte de sus ingresos al pago de los servicios, reduciendo el margen disponible para afrontar otros gastos y mantener sus actividades. De esta manera, el efecto de los cambios en Zona Fría no se limitaría a los usuarios residenciales, sino que también alcanzaría a organizaciones que cumplen una función social en sus comunidades.
La presentación judicial cuestiona las modificaciones impulsadas por Nación sobre las condiciones de acceso al beneficio y la forma de calcular las bonificaciones. El régimen contemplaba descuentos del 30% y del 50%, de acuerdo con las condiciones establecidas, mientras que el nuevo esquema modifica la base de cálculo y podría reducir la asistencia para determinados usuarios.
Desde el Municipio de Tres Arroyos sostienen que las condiciones climáticas que justificaron la creación del régimen continúan vigentes y que la necesidad de calefaccionar viviendas y edificios en las regiones de bajas temperaturas no desaparece por los cambios en los subsidios.
Con la demanda, la comuna busca que la Justicia revise la legalidad de las modificaciones y preserve las bonificaciones para vecinos e instituciones. El planteo se suma a la controversia generada por los cambios en un régimen que fue ampliado en 2021 para incorporar a nuevas regiones del país.
La discusión abre un nuevo capítulo sobre las consecuencias económicas del ajuste de los subsidios al gas. Para clubes e instituciones sin fines de lucro, quedar afuera de Zona Fría significaría afrontar mayores costos de funcionamiento en un contexto en el que cada aumento de los servicios puede complicar la continuidad de las actividades y la prestación de servicios a sus comunidades.