Juan Fiorini salió a respaldar públicamente a Sarmiento tras la sanción que obliga al club a disputar partidos sin público local por los incidentes registrados durante el encuentro ante River Plate en Junín. El intendente interino reclamó que se investigue lo ocurrido, apuntó contra la organización del operativo de seguridad y pidió que las responsabilidades se determinen antes de castigar a la institución.
“Lo que no podemos aceptar es que la culpa recaiga sobre Sarmiento sin que antes se investigue a fondo qué pasó y qué responsabilidad tuvo cada uno de los actores involucrados”, sostuvo Fiorini, quien también reclamó explicaciones a la Provincia por la planificación y ejecución del dispositivo de seguridad.
El jefe comunal respaldó, además, la presentación judicial realizada por el club y destacó el comportamiento de la mayoría de los hinchas locales. Según planteó, la institución debe tener la posibilidad de presentar las pruebas y los testimonios que permitan reconstruir los hechos y solicitar una revisión de la sanción.
Sin embargo, uno de los argumentos elegidos por Fiorini para fundamentar la importancia de Sarmiento para la ciudad dejó planteado otro interrogante. El intendente vinculó directamente la presencia del Verde en la máxima categoría del fútbol argentino con el turismo, el empleo y el movimiento comercial de Junín.
“Su presencia en Primera División posiciona a Junín en todo el país, genera turismo, trabajo y movimiento económico para nuestros comercios y emprendedores”, afirmó. Y completó: “Cuando juega Sarmiento, se mueve Junín. Por eso, lo que afecta al club también afecta a toda nuestra comunidad”.
La relación entre el fútbol y la actividad económica es innegable, especialmente cuando un equipo recibe a clubes con convocatoria nacional. Pero el razonamiento de Fiorini también deja una pregunta abierta: ¿la importancia de Sarmiento para Junín depende de que esté en Primera División?
El club forma parte de la historia, la identidad y la vida social de la ciudad más allá de la categoría en la que compita. Su valor para la comunidad no debería medirse únicamente por la cantidad de visitantes que recibe Junín cuando juega contra los equipos más convocantes del país.
En ese sentido, el planteo del intendente abre una discusión que va más allá de la sanción: si Sarmiento es parte del orgullo de Junín, como sostuvo Fiorini, esa pertenencia debería mantenerse independientemente de su lugar en el fútbol argentino.