La laguna Mar Chiquita de Junín incorporó un sistema de monitoreo en tiempo real que permitirá seguir la evolución de los niveles del agua y anticipar posibles situaciones de riesgo ante el aumento de los caudales. La herramienta, denominada visor hidrobiológico, ya está en funcionamiento y es monitoreada por la Autoridad del Agua de la provincia de Buenos Aires.
El sistema fue instalado el domingo pasado sobre el puente vertedero y permitirá obtener lecturas instantáneas de las cotas aguas arriba y aguas abajo de la estructura, sin necesidad de que los equipos técnicos se trasladen hasta el lugar para realizar mediciones manuales.
La incorporación de esta tecnología cobra especial relevancia por la evolución reciente del nivel de la laguna y las previsiones de mayores ingresos de agua para los próximos meses.
Según informó el ingeniero Gastón Blanc, subsecretario de Vial Urbano y Rural del municipio, el domingo el agua se encontraba 90 centímetros por encima del vertedero, luego de haber aumentado 12 centímetros en apenas dos semanas.
El dato refleja la evolución del nivel de Mar Chiquita y se suma a las previsiones planteadas en las reuniones del Comité de Cuenca del Río Salado, donde se advirtió sobre la posibilidad de que se registren picos de ingreso de agua durante los próximos seis meses.
Prevén mayores ingresos de agua durante los próximos seis meses
De acuerdo con lo señalado por Blanc, en los encuentros realizados en Bragado con representantes de la Autoridad del Agua y de la Dirección Provincial de Hidráulica se analizaron los escenarios previstos para las distintas subregiones de la cuenca del Río Salado.
En esas reuniones se planteó que durante el próximo semestre podrían registrarse picos de ingreso de agua, una situación que obliga a reforzar las tareas de seguimiento y prevención en los distritos de la región.
A ese escenario se suma la previsión de un impacto más fuerte del fenómeno climático El Niño entre fines de noviembre y marzo, período en el que podrían producirse precipitaciones más intensas y eventos climáticos extraordinarios.
Frente a esa perspectiva, el funcionario explicó que el municipio trabaja desde abril o mayo en planes de acción destinados a reducir los riesgos y mejorar la capacidad de respuesta ante posibles contingencias hídricas.
En ese marco, Blanc señaló que una de las alternativas que se evalúan en Mar Chiquita es la posibilidad de abrir otra compuerta. Sin embargo, aclaró que la estrategia también contempla conservar capacidad de almacenamiento para afrontar eventuales episodios extraordinarios.
La decisión deberá analizarse en función de la evolución de los niveles y los caudales, precisamente uno de los aspectos que el nuevo sistema permitirá seguir con mayor precisión.
Cómo funciona el nuevo visor hidrobiológico
La herramienta fue impulsada por la Autoridad del Agua y el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires, a partir de un pedido realizado en las reuniones del Comité de Cuenca para contar con un sistema de estas características en Mar Chiquita.
Según explicó Blanc, el dispositivo registra distintos puntos de medición y calcula un promedio que contempla el oleaje monitoreado, con el objetivo de obtener información más precisa sobre el comportamiento del agua.
El principal beneficio es que las lecturas pueden realizarse de manera remota, sin que los equipos deban trasladarse hasta la laguna. Esto permite ahorrar tiempo y mantener el seguimiento incluso cuando las condiciones climáticas dificultan el acceso por los caminos rurales.
El visor ya está operativo y la Autoridad del Agua comenzó a monitorear los registros. A partir de la información recopilada, se podrá evaluar con mayor precisión la evolución de las cotas y el comportamiento de los caudales en la laguna.
Obras preventivas en Junín y las localidades del partido
Mientras se refuerza el seguimiento de Mar Chiquita, el municipio lleva adelante distintas intervenciones para mejorar el escurrimiento del agua ante el escenario climático previsto.
Blanc indicó que se realizaron trabajos en Morse, Agustín Roca, Agustina y Fortín Tiburcio, además de intervenciones en sectores semiurbanos como Cerrito Colorado y La Rufinita.
También se ejecutaron mejoras en el acceso al barrio San Antonio, sobre calle República, con el objetivo de facilitar el drenaje. En el sector de La Rufinita y Costa Verde se intervino en el canal que atraviesa la zona, mientras que en la avenida de Circunvalación y el acceso al balneario se perfiló el terreno de las banquinas para favorecer el escurrimiento longitudinal.
Otra de las intervenciones se realizó en el puente Saavedra, donde se colocaron alcantarillas aliviadoras a ambos lados de la estructura para mejorar la circulación del agua, a partir de estudios sobre los caudales.
Las tareas forman parte de un conjunto de medidas estructurales y preventivas que buscan reducir el impacto de posibles lluvias intensas y mejorar el funcionamiento de los drenajes urbanos y rurales.
Con el nuevo visor hidrobiológico en funcionamiento, Mar Chiquita suma una herramienta para seguir la evolución del agua en un período en el que se esperan mayores ingresos a la cuenca. La información que aporte el sistema será clave para evaluar posibles medidas hidráulicas y planificar la respuesta ante los escenarios previstos para los próximos meses.