Tras un período de sequía, las abundantes lluvias y la humedad que llegaron con el fenómeno de El Niño comienzan a generar condiciones favorables para la reaparición de distintas plagas en Junín. Una de las que genera mayor preocupación es el barigüí, una problemática que afecta a la ciudad desde hace más de dos décadas.
Según informó el Municipio, hace aproximadamente 10 días comenzaron los monitoreos preventivos en el río Salado para evaluar la evolución del insecto y detectar posibles focos de reproducción. Hasta el momento, los relevamientos no permitieron identificar la presencia de larvas, por lo que todavía no fue necesario realizar aplicaciones de larvicidas.
En diálogo con Grupo La Verdad, Cecilia Laffaye, subsecretaria de Medio Ambiente del Gobierno de Junín, explicó que las tareas están orientadas a identificar los sectores donde puede desarrollarse la plaga y analizar las condiciones del agua, entre ellas el caudal, la velocidad y la temperatura.
"En tiempos de sequía, todas las plagas que se vinculan con el agua no se desarrollan tanto, porque estos insectos necesitan agua para criarse. Pero cuando llega la primavera y épocas más lluviosas como esta, empieza esa problemática", explicó la funcionaria.
Respecto del barigüí, Laffaye advirtió que se trata de un insecto que seguirá presente en la región. "No va a desaparecer nunca; es una plaga que vino para quedarse y que aparece con las inundaciones y la crecida de los ríos. El huevo permanece latente por años, aunque haya sequía, y cuando se inunda la zona empieza el ciclo biológico. Estamos con esta problemática hace más de 20 años y vamos a tener que seguir conviviendo con ella", sostuvo.
La funcionaria señaló que el trabajo preventivo se concentra especialmente en el río Salado, donde se realizan monitoreos y diagnósticos para determinar cómo evoluciona la población del insecto y cuáles son los sectores que requieren intervención.
En ese sentido, explicó que las aplicaciones no se realizan siguiendo un calendario fijo, sino que dependen de los resultados de los relevamientos. El producto utilizado es un larvicida que actúa directamente sobre las larvas y se aplica tanto en el río como en otros cursos de agua que presentan sustrato y abundante vegetación.
"Empezamos con estas revisiones hace 10 días aproximadamente. En ese momento no había larvas, por lo que todavía no hicimos aplicaciones. Esta semana hay que volver a hacer un monitoreo para hacer un recuento de si hay larvas o no. Cuando se encuentren, se empieza a aplicar, de forma embarcada o desde la costa", detalló Laffaye.
El ciclo biológico del barigüí comprende cuatro etapas: huevo, larva, pupa y adulto. Según explicó la subsecretaria, las intervenciones pueden realizarse en dos de esos momentos: durante la etapa larvaria, mediante productos específicos, y sobre los insectos adultos.
Aunque los primeros controles no hayan detectado larvas, desde el área de Medio Ambiente advierten que las condiciones para el desarrollo de la plaga comienzan a estar presentes. La existencia de sustrato y materia orgánica, la vegetación de las costas y la velocidad de la corriente del Salado son algunos de los factores que favorecen su reproducción.
"En estos días seguramente ya vamos a ver presencia de larvas", anticipó Laffaye, quien también explicó que no es posible eliminar toda la vegetación de las márgenes del río, ya que los juncos y sus rebrotes forman parte de los sectores donde se desarrolla el insecto.
Por último, la funcionaria diferenció esta problemática de la proliferación de mosquitos. Explicó que el barigüí necesita agua en movimiento para reproducirse, mientras que en los canales con agua estancada, donde la corriente es mínima, no encuentra condiciones adecuadas para su desarrollo.
En cambio, esos ambientes sí pueden favorecer la aparición de mosquitos, cuyos ciclos reproductivos son diferentes. Entre ellos mencionó a los llamados mosquitos charqueros, que depositan sus huevos en charcos secos y esperan las lluvias para que se produzca la inundación y comience su desarrollo.
Por el momento, desde el Municipio indicaron que tampoco se observa una proliferación importante de mosquitos, aunque los controles continuarán durante las próximas semanas para seguir de cerca la evolución de ambas problemáticas.