La pérdida del poder adquisitivo y las dificultades para llegar a fin de mes vuelven a quedar expuestas en un informe del Banco Provincia que muestra el deterioro de la capacidad de los trabajadores para sostener sus gastos con sus ingresos mensuales.
Según el relevamiento de la entidad bonaerense, el 36% de los empleados del sector privado que cobran sus haberes en el banco se queda sin el dinero de su sueldo antes del día 10. La situación empeora a medida que avanza el mes: para el día 20, el porcentaje asciende al 57%. Es decir, casi seis de cada diez trabajadores ya habían agotado los fondos de su remuneración.
El estudio, realizado sobre más de 320.000 cuentas sueldo y correspondiente a julio de 2026, también detectó que durante los primeros cinco días posteriores al cobro la totalidad de las personas analizadas ya había utilizado al menos la mitad de sus ingresos.
Entre los principales compromisos que absorben el salario aparecen los débitos automáticos, los pagos de tarjetas de crédito, los alquileres y otros gastos fijos del hogar.
Desde el Banco Provincia explicaron que se considera que una persona agotó su sueldo cuando el saldo proveniente de ese ingreso llega a cero como consecuencia de pagos, consumos, extracciones, transferencias o compra de dólares.
Menos salario y menos consumo
Uno de los aspectos centrales del informe es que el agotamiento anticipado de los ingresos no responde a un incremento del consumo, sino precisamente a lo contrario: los salarios alcanzan para comprar menos y las familias deben destinar una proporción cada vez mayor de sus recursos a cubrir sus obligaciones.
Entre julio de 2025 y julio de 2026, el salario real cayó un 4,3%, mientras que el consumo real realizado con tarjetas y Cuenta DNI retrocedió un 8,6%. Si la comparación se realiza respecto de 2023, la caída del consumo real llega al 20%.
La evolución histórica también muestra un deterioro progresivo. Entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, la proporción de trabajadores que se quedaron sin dinero de su sueldo antes del día 10 pasó del 17,9% al 23,2%.
Los sectores de menores ingresos, los más golpeados
El relevamiento expone además una marcada desigualdad según el nivel salarial. Entre los trabajadores de menores ingresos, el 56% se quedó sin dinero del sueldo antes del día 10 y la mitad agotó sus recursos hacia el día 7.
En los segmentos medios bajos, el 40% ya no tenía saldo salarial antes del día 10 y la mitad había agotado sus ingresos hacia el día 14.
Incluso entre quienes perciben salarios más elevados aparecen señales de deterioro. En los sectores de ingresos altos, el 21% agotó el dinero de su remuneración antes del día 10, mientras que la mitad llegó al día 24 sin saldo proveniente de su sueldo.
La comparación histórica también refleja que el empeoramiento fue más intenso entre quienes menos ganan. Para salarios equivalentes a $1,2 millones mensuales, la proporción de personas que agotaron sus ingresos antes del día 10 aumentó 5,9 puntos porcentuales entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025. Para quienes perciben el equivalente a $2 millones, el incremento fue de 5,2 puntos, mientras que para los salarios de $4 millones fue de 1,5 puntos.
Los resultados del informe se conocieron en medio de la polémica por las declaraciones del presidente Javier Milei, quien cuestionó a quienes sostienen que una parte de la población no llega a fin de mes.
El presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo, señaló que los datos permiten observar cómo la pérdida de capacidad de compra repercute sobre la actividad económica y advirtió que considerar que la economía está ordenada mientras los salarios alcanzan para menos y las familias enfrentan mayores dificultades para cubrir sus necesidades supone una mirada reducida de la realidad económica.
Los números muestran una situación concreta: el 36% de los trabajadores analizados agota el dinero de su sueldo antes del día 10 y el 57% ya no dispone de esos fondos al día 20. Una radiografía del deterioro de los ingresos que también permite dimensionar las dificultades que atraviesan los hogares para sostener el consumo y afrontar los gastos cotidianos.