La presencia de arsénico en el agua subterránea vuelve a generar preocupación en Junín. El mapa elaborado por el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), que reúne resultados de análisis de distintas localidades, permite identificar tres puntos de la ciudad con diferentes concentraciones de este elemento.
El registro más elevado se encuentra en Pueblo Nuevo, donde una muestra alcanzó los 86,1 partes por billón (ppb). El valor supera ampliamente la referencia de 10 ppb establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el agua potable.
Otro de los puntos señalados está ubicado en el sector céntrico, en las inmediaciones de avenida San Martín y Belgrano. Allí, el registro es de 41 ppb, también por encima de la referencia internacional.
En tanto, en Barrio Real se observa una medición de 17 ppb. Aunque el valor es considerablemente inferior a los registrados en los otros dos puntos, también supera el nivel de referencia de la OMS.
El mapa clasifica las mediciones mediante un sistema de colores: verde para los valores inferiores a 10 ppb, amarillo para las concentraciones de entre 10 y 50 ppb y rojo para los registros iguales o superiores a 50 ppb. De acuerdo con esa escala, Pueblo Nuevo aparece en rojo, mientras que el centro y Barrio Real se encuentran en amarillo.
Qué significa la presencia de arsénico
El arsénico puede aparecer naturalmente en las aguas subterráneas por las características geológicas de los suelos y sedimentos. El problema se presenta cuando su concentración supera los valores recomendados para el consumo humano y existe una exposición prolongada.
Se trata de un elemento que no puede detectarse por el olor, el color o el sabor del agua. Además, hervirla no elimina el arsénico y puede aumentar su concentración debido a la evaporación de parte del líquido.
La exposición prolongada a concentraciones elevadas puede provocar hidroarsenicismo crónico regional endémico (HACRE), una afección asociada con lesiones cutáneas y un mayor riesgo de desarrollar determinados tipos de cáncer, entre otros efectos sobre la salud.
Qué pasa con el agua que consumen los vecinos
Los resultados identifican concentraciones detectadas en puntos específicos, pero no permiten afirmar, por sí solos, que toda el agua de los barrios mencionados presente los mismos niveles. Para conocer el alcance del problema es necesario determinar el origen de cada muestra y establecer si corresponde a una perforación particular o a una fuente vinculada con el abastecimiento domiciliario.
La información también plantea la importancia de contar con controles periódicos, resultados públicos y datos actualizados sobre la calidad del agua que llega a los hogares.
Los vecinos pueden consultar las ubicaciones y los niveles registrados en el mapa del ITBA: https://mapa-de-arsenico.web.app/.