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Más de 30 familias quedan en la calle: cierra otra fábrica en la provincia de Buenos Aires

La empresa CLAPP anunció que dejará de operar el 30 de noviembre y desvinculará a todos sus trabajadores. El cierre, en Jeppener, golpea de lleno al empleo y vuelve a poner en escena el impacto de la crisis económica sobre la industria.

Por Redacción

Miércoles, 30 de septiembre de 2026 a las 17:00

El cierre de una nueva fábrica vuelve a golpear al empleo industrial en la provincia de Buenos Aires. La empresa CLAPP anunció que dejará de operar definitivamente el próximo 30 de noviembre y que desvinculará a la totalidad de su personal, dejando a más de 30 familias sin su principal fuente de ingresos.

La decisión representa un fuerte impacto para los trabajadores y sus hogares, pero también para la economía de la comunidad donde funciona la planta. La fábrica está ubicada en Jeppener, partido de Brandsen, una localidad que ahora enfrenta las consecuencias de la pérdida de más de 30 puestos de trabajo.

La situación se produce además en un contexto de dificultades para las pequeñas y medianas empresas industriales, marcado por la caída de la actividad y las dificultades para sostener los niveles de empleo.

La empresa confirmó el cierre y la desvinculación de todo el personal

La decisión fue comunicada por la empresa durante las reuniones mantenidas con representantes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

Daniel Cardoso, delegado del gremio, confirmó que la firma resolvió avanzar con el cierre definitivo de la planta y la desvinculación de todos los trabajadores.

“Lo hicimos oficial con la gente, bajamos lo concreto y lo que se acordó”, señaló el representante gremial al medio InfoBrandsen, al referirse a la comunicación realizada ante los operarios.

El anuncio generó preocupación entre los trabajadores, muchos de los cuales llevan años desempeñándose en la empresa. Para sus familias, la pérdida del empleo significa afrontar un escenario de incertidumbre en medio de una situación económica que ya viene afectando el poder adquisitivo y las posibilidades de conseguir nuevas fuentes laborales.

Se habían analizado alternativas para evitar el cierre

Antes de llegar a esta decisión, la empresa y los representantes de los trabajadores habían mantenido distintas reuniones en las que se analizaron alternativas para intentar sostener la actividad.

Entre las opciones evaluadas se encontraba una reducción de la cantidad de trabajadores y diferentes mecanismos para mantener parcialmente la producción.

Sin embargo, esas alternativas finalmente no prosperaron. Según explicó Cardoso, en un primer momento se había contemplado la posibilidad de desvincular solamente a un grupo de empleados, pero la decisión posterior de la empresa fue avanzar con la salida de la totalidad del personal.

El cronograma establecido fija el 30 de noviembre como fecha para el cese definitivo de las actividades.

El conflicto tendrá nuevas audiencias en el Ministerio de Trabajo

A partir de ahora, la representación sindical buscará continuar las negociaciones en el ámbito institucional.

El conflicto tendrá nuevas audiencias ante el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, donde la UOM intentará garantizar que se respeten los derechos laborales de los trabajadores y el cumplimiento de las obligaciones indemnizatorias correspondientes.

Si bien el cierre fue comunicado como una decisión empresarial, el gremio todavía mantiene abiertas las instancias de diálogo y buscará agotar las alternativas disponibles.

El impacto sobre las familias y la economía local

El cierre de CLAPP no se limita a la pérdida de puestos de trabajo dentro de la planta. Más de 30 hogares deberán afrontar desde diciembre la pérdida de ingresos vinculados a esos empleos, con el impacto que eso genera sobre el consumo y la actividad económica de la localidad.

En comunidades pequeñas, la pérdida de una cantidad significativa de puestos industriales también repercute sobre comercios y otros sectores que dependen del movimiento generado por los trabajadores y sus familias.

La situación vuelve a poner en evidencia las dificultades que atraviesa el sector industrial y el impacto que la crisis económica tiene sobre las pymes y el empleo.

Una empresa con más de cuatro décadas de historia

CLAPP cuenta con más de cuatro décadas de actividad en el sector. Su cierre representa, por lo tanto, el final de una extensa etapa productiva y laboral en Jeppener.

Mientras avanzan las instancias ante el Ministerio de Trabajo, los trabajadores esperan definiciones sobre su futuro laboral y las condiciones en las que se concretará su desvinculación.

El cierre previsto para noviembre deja así a más de 30 familias frente a la necesidad de encontrar una nueva fuente de ingresos, en un escenario económico que continúa poniendo bajo presión al empleo industrial bonaerense.