Arrojar residuos en lugares no habilitados puede costar alrededor de $330.000 en Junín. Así lo confirmó la titular del Juzgado de Faltas N° 1, Graciela Blaiotta, quien advirtió que las multas pueden duplicarse para quienes reincidan en esta conducta.
La problemática se repite en diferentes sectores de la ciudad y también en zonas alejadas del casco urbano, donde la acumulación de residuos genera microbasurales y afecta a los vecinos.
En declaraciones al diario La Verdad, Blaiotta explicó que el Municipio instaló recientemente una cámara de vigilancia en un punto específico para detectar a quienes arrojan basura de manera indebida. Además, los inspectores municipales intervienen cuando identifican a los responsables y labran las actas correspondientes.
La funcionaria señaló que, una vez iniciadas las actuaciones, las personas infraccionadas son notificadas y tienen derecho a presentar su descargo. Luego, el procedimiento continúa de acuerdo con las normas vigentes.
Multas que pueden duplicarse
Blaiotta precisó que existen dos ordenanzas municipales que contemplan sanciones por arrojar residuos en lugares prohibidos. Según detalló, las multas mínimas rondan los $330.000 para quienes no son reincidentes, mientras que, ante la reiteración de la infracción, los montos pueden duplicarse.
También advirtió que las personas que no abonen las multas podrán enfrentar un juicio de apremio para reclamar el pago de la deuda.
La titular del Juzgado de Faltas remarcó que las sanciones por reincidencia pueden aplicarse tantas veces como corresponda y sostuvo que el objetivo es garantizar el cumplimiento de las ordenanzas en todo el partido de Junín.
Diez microbasurales bajo la lupa
Días atrás, el funcionario municipal Manuel Llovet también se había referido a la situación y anticipó que se reforzarán los controles, incluso mediante la instalación de nuevas cámaras si fuera necesario.
El funcionario cuestionó que, pese a las tareas de limpieza, la colocación de carteles y las acciones de concientización, algunas personas continúen arrojando residuos en sitios no habilitados.
Entre los puntos señalados como problemáticos figuran la zona de la Laguna de Gómez, Posadas, Soldado Argentino y la calle Chile. Según indicó Llovet, existen alrededor de diez basurales que requieren intervención.
La estrategia municipal apunta a identificar a los responsables y aplicar las sanciones previstas para frenar la formación de nuevos focos de acumulación de residuos.
El desafío será sostener los controles y evitar que los espacios públicos, los barrios y las zonas rurales vuelvan a convertirse en basurales clandestinos, una problemática que demanda tanto la intervención del Estado como el compromiso de los vecinos.