Intendentes y referentes del sector turístico de distintos municipios bonaerenses expusieron ante la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados de la Nación la situación que atraviesa la actividad y la incertidumbre que existe frente a la temporada 2027.
Del encuentro participaron el intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera; el jefe comunal de General Alvarado, Sebastián Ianantuony; el intendente de Mar Chiquita, Walter Wischnivetzky; el concejal de General Pueyrredon, Gustavo Pulti; y la subsecretaria de Turismo de la Provincia de Buenos Aires, María Soledad Martínez. También estuvieron representantes empresarios y hoteleros de Mar del Plata y otros destinos turísticos.
El diagnóstico planteado fue coincidente: la situación económica está impactando directamente sobre el turismo. La pérdida de poder adquisitivo reduce la capacidad de las familias para viajar y consumir, mientras que los establecimientos enfrentan mayores costos y dificultades para sostener sus niveles de actividad y rentabilidad.
Durante la reunión, Barrera fue uno de los que expuso con mayor énfasis el impacto de la crisis económica sobre los destinos de la Costa Atlántica. El intendente de Villa Gesell sostuvo que la actividad turística está directamente vinculada con la situación económica de los argentinos.
“No hay turismo posible si los argentinos no llegan a fin de mes”, afirmó Barrera, al advertir que la caída del empleo y del consumo termina repercutiendo también sobre las localidades turísticas.
En esa línea, el jefe comunal planteó que cada cierre de una fábrica o pérdida de un puesto de trabajo puede significar también una menor cantidad de turistas durante la temporada. “Cada despido que se produce en Argentina, cada cierre de fábrica, quizás sea un turista menos que vamos a recibir esta temporada”, expresó.
Barrera también describió la situación social que atraviesa Villa Gesell y el impacto que tiene la falta de trabajo sobre el municipio. “El primer mostrador somos los intendentes”, señaló, y agregó: “Estamos pasando hambre en Villa Gesell, y vamos a seguir pasándola si no se genera trabajo”.
El planteo de los representantes bonaerenses no se limitó al consumo. También señalaron las dificultades que atraviesan los comercios, hoteles y establecimientos gastronómicos, en un escenario de mayores costos y menor movimiento económico.
Para los municipios turísticos, el problema tiene además un impacto directo sobre el empleo, ya que una parte importante de la actividad local depende del movimiento de visitantes durante los meses de verano.
Otro de los ejes planteados durante la reunión fue la necesidad de avanzar con obras de infraestructura que consideran estratégicas para el desarrollo turístico. En el caso de Villa Gesell, Barrera reclamó por la reactivación de la planta de tratamiento de líquidos cloacales, cuya construcción quedó paralizada pese a contar con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo.
También reclamó por las obras sobre la Ruta 11 en el tramo de 72 kilómetros entre Villa Gesell y Mar Chiquita, consideradas relevantes para mejorar la conectividad de los destinos de la Costa Atlántica.
Los representantes del sector plantearon además la necesidad de fortalecer la promoción turística y generar herramientas que permitan incrementar el flujo de visitantes, sostener la actividad y preservar los puestos de trabajo.
La preocupación expresada ante los diputados alcanza así a distintos municipios bonaerenses y se produce a pocas semanas del inicio de una nueva temporada de verano. Hoteleros, comerciantes y prestadores deberán afrontar un escenario marcado por la caída del consumo, el aumento de los costos y la incertidumbre sobre el nivel de actividad.
De ese modo los intendentes que participaron del encuentro llevaron al Congreso un diagnóstico común: el turismo atraviesa dificultades vinculadas a la situación económica y los municipios necesitan herramientas para sostener una actividad que resulta clave para el empleo y la economía de numerosas localidades bonaerenses.