La Fiesta del Cosechero volvió a reunir a una multitud en Morse y, como ocurre cada año, la celebración fue presentada como una muestra de la identidad y la tradición de la localidad. Pero detrás de la convocatoria y los espectáculos volvió a aparecer una pregunta que lleva más de un año instalada en el pueblo: qué sucede con los recursos que genera la fiesta y si finalmente se transparentan sus resultados económicos.
Durante la celebración, el medio "El Censor" intentó consultarle a la delegada municipal de Morse, María Guillermina Sofía, sobre la presentación de los balances y el eventual destino de los fondos recaudados. Sin embargo, la funcionaria no respondió las preguntas y se excusó señalando que la gente la estaba esperando para escucharla hablar sobre el escenario.
La misma consulta fue trasladada al intendente interino de Junín, Juan Fiorini. El jefe comunal destacó que se trataba de una “fiesta récord” por la convocatoria y el acompañamiento recibido, aunque al ser consultado específicamente sobre los balances tampoco respondió de manera concreta si serán presentados y puestos a disposición de la comunidad. Su respuesta se limitó a señalar que todas las instituciones estaban acompañando la celebración.
La escena adquiere otra dimensión porque el interrogante sobre las cuentas de la Fiesta del Cosechero no es nuevo. En marzo de este año, el medio Semanario de Junín informó que la Asociación Civil Morse a Toda Máquina había convocado a una reunión en el Centro Cívico de la localidad para dar lectura a la memoria y balance y realizar una “reunión informativa abierta a la comunidad”.
Ese encuentro había sido convocado luego de una denuncia presentada ante la Dirección Provincial de Personas Jurídicas, en la que se reclamaba una rendición de cuentas de la entidad organizadora. Según publicó entonces Semanario de Junín, la presentación llevaba más de un año y cuestionaba distintos aspectos vinculados con la administración de la tradicional celebración.
La discusión también llegó a otros medios. En julio de 2025, La 100 Bragado publicó que la Asociación Civil Morse a Toda Máquina había sido denunciada ante la Dirección Provincial de Personas Jurídicas por presuntas irregularidades administrativas y contables. La publicación señaló que los denunciantes reclamaban rendiciones de cuentas y cuestionaban la falta de información sobre los ingresos y el destino de los recursos. Se trata de acusaciones formuladas por terceros y no de hechos judicialmente comprobados.
Entre los puntos que habían generado interrogantes aparecen los distintos ingresos que puede producir una celebración de estas características: entradas, puestos gastronómicos, stands, auspicios y otros conceptos. También se había puesto bajo discusión el hecho de que la fiesta cuenta con acompañamiento municipal y utiliza infraestructura y recursos públicos.
De hecho, el propio Gobierno de Junín ha informado públicamente en otras ediciones que acompaña económicamente y desde lo logístico a la organización. En 2024, por ejemplo, el Municipio comunicó la entrega de un subsidio a la Asociación Civil Morse a Toda Máquina y destacó que la comuna aporta también recursos humanos y logísticos para la realización del evento.
Por eso, la pregunta que volvió a aparecer durante esta edición no apunta a cuestionar la realización de la Fiesta del Cosechero ni su importancia para Morse. El punto es otro: si existe una asociación civil que organiza una celebración multitudinaria, que recibe acompañamiento estatal y que genera recursos, conocer cuánto ingresó, cuánto se gastó y qué destino tuvo el eventual excedente debería ser una cuestión sencilla de explicar.
Más aún cuando en el propio pueblo existen necesidades concretas y, según los antecedentes publicados, algunos vecinos vienen planteando que parte de los recursos podría traducirse en obras, equipamiento o mejoras para la localidad.