Un grave accidente ocurrido el sábado por la tarde en la pista de patinaje sobre hielo del shopping Aló! Junín terminó con la amputación de dos dedos de la mano derecha de un joven y abrió interrogantes sobre las condiciones de seguridad y la asistencia médica disponibles en el lugar.
Según publicó Semanario de Junín, el episodio se produjo cuando el joven perdió el equilibrio y cayó sobre la superficie de hielo. En ese momento, otro patinador le pasó por encima de la mano con las cuchillas de sus patines, provocándole heridas de extrema gravedad.
Ante la emergencia, el herido fue trasladado por particulares al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) de Junín. De acuerdo con la información difundida por el medio local, la pista no contaría con un servicio médico de emergencia ni con personal de primeros auxilios para intervenir ante situaciones de esta naturaleza.
Pese a la atención brindada por los profesionales del hospital, las lesiones sufridas hicieron imposible salvar dos de los dedos afectados.
Cuestionamientos por la cobertura médica y la seguridad
El caso también quedó atravesado por las denuncias de familiares de la víctima, quienes señalaron que la empresa responsable de la atracción no tendría contratado el seguro médico correspondiente para cubrir accidentes de los usuarios. Esta situación, al igual que la presunta falta de asistencia sanitaria en el predio, deberá ser esclarecida.
El accidente puso bajo la lupa las condiciones en las que funciona la pista, y reavivó las preguntas sobre las medidas de prevención previstas para una actividad recreativa que implica riesgos físicos.
Según consignó Semanario de Junín, también habrían existido otros episodios de personas que sufrieron fracturas y necesitaron atención en el HIGA, aunque esos casos no habrían tenido la misma repercusión pública.
¿Qué controles se realizaron antes de la apertura?
Otro de los puntos que genera interrogantes es el procedimiento de inspección previo a la habilitación de la pista. Antes de su inauguración, el Municipio había difundido en sus redes sociales que personal del área de Seguridad e Higiene había concurrido a controlar las instalaciones.
A partir del accidente, surgen preguntas sobre el alcance de esas verificaciones, las condiciones exigidas para el funcionamiento de la atracción y la existencia de protocolos para responder ante emergencias.
Por el momento, las denuncias difundidas no permiten establecer por sí solas si hubo incumplimientos ni determinar responsabilidades. Para ello será necesario conocer la documentación correspondiente, las condiciones de habilitación y las medidas de seguridad efectivamente implementadas.
El episodio deja planteada una cuestión central: si la pista contaba con todas las garantías necesarias para recibir al público y responder de manera adecuada ante un accidente grave.
Fuente: Semanario de Junín.