El crecimiento de la circulación vehicular en el complejo comercial “Aló” y la terminal de ómnibus de Junín expone dificultades que el Municipio ahora busca corregir. Ante las quejas por el desorden en los accesos, el secretario de Gobierno, Lisandro Benito, reconoció que existen distintos puntos que requieren modificaciones y aseguró que se están realizando gestiones para mejorar la situación.
El escenario abre interrogantes sobre la planificación del tránsito en un predio que combina una terminal de transporte de pasajeros con un shopping que concentra una importante cantidad de visitantes. Aunque la explotación de la terminal está a cargo de un concesionario privado, el propio funcionario reconoció que el Municipio tiene responsabilidades como órgano concedente y debe exigir las correcciones necesarias.
En declaraciones a Grupo La Verdad, Benito señaló que las principales dificultades están vinculadas con el exceso de vehículos y con la circulación compartida de autos particulares y micros por los mismos sectores. También mencionó inconvenientes en el estacionamiento, la rotonda interna del complejo y los tiempos de los semáforos sobre la ruta nacional 7.
Medidas que llegan ante los problemas de circulación
Entre las alternativas planteadas aparece la necesidad de mejorar la señalización del estacionamiento paralelo al principal, un espacio que, según explicó el funcionario, todavía no es suficientemente conocido por los conductores. Si bien ya se realizaron algunas intervenciones, el propio Municipio admite que quedan tareas pendientes para que ese sector pueda contribuir a descongestionar el predio.
También se dispuso utilizar como estacionamiento el espacio ubicado frente al complejo municipal, mientras que en la rotonda interna se busca impedir que los vehículos estacionen en lugares que dificultan la circulación. Para eso, se prevé colocar carteles de prohibido estacionar y desarrollar operativos preventivos y correctivos.
Las medidas evidencian que el problema no se limita al volumen de vehículos: también requiere ordenar los espacios disponibles, mejorar la orientación de los conductores y controlar que las áreas de circulación permanezcan despejadas.
La pregunta es por qué estas cuestiones deben corregirse ahora, cuando el funcionamiento conjunto de la terminal y el shopping ya genera una mayor demanda de movilidad. La concentración de actividades en un mismo complejo exige una planificación que contemple tanto los días habituales como los momentos de mayor concurrencia.
Un semáforo que complica el acceso
Otro de los puntos señalados por Benito es el semáforo ubicado sobre la ruta 7, cuyo funcionamiento genera dificultades especialmente los domingos, cuando aumenta la circulación hacia la zona de la Laguna de Gómez.
El funcionario aclaró que ese dispositivo no depende del Municipio y que su administración atraviesa una etapa de transición vinculada con la privatización de la ruta. Sin embargo, indicó que se solicitó revisar los tiempos de corte para facilitar el tránsito en los horarios de mayor demanda.
La situación vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de coordinar acciones entre las distintas jurisdicciones y organismos responsables. Según Benito, se espera avanzar en medidas que permitan mejorar la circulación tanto en el camino a la laguna como en la avenida de Circunvalación.
Los problemas en los accesos también quedaron bajo la lupa tras los accidentes registrados en la rotonda de Circunvalación que conduce a la terminal. Uno de esos episodios tuvo como víctima a una joven motociclista que sufrió graves lesiones y cuyo entorno reclamó por el desnivel del sector. Posteriormente, las autoridades realizaron trabajos de demarcación del cordón montable con pintura amarilla reflectante para mejorar su visibilidad. La intervención reabrió el interrogante sobre la necesidad de anticiparse a los riesgos y garantizar condiciones adecuadas de seguridad vial en una zona de circulación intensa, sin esperar a que se produzcan accidentes para reforzar la señalización.
El Municipio reconoce que todavía hay cuestiones por resolver
Desde el gobierno local destacaron la valoración positiva que tiene el complejo comercial para Junín y la región. Sin embargo, el atractivo del shopping y el movimiento que genera no eliminan los problemas de circulación que deben afrontar quienes llegan a la terminal, utilizan los estacionamientos o transitan por los accesos.
Por ahora, las respuestas anunciadas pasan por ajustes en la señalización, restricciones al estacionamiento, operativos de control y gestiones para modificar los tiempos de los semáforos. Resta conocer qué resultados tendrán esas medidas y si serán suficientes para resolver las dificultades que se repiten en los momentos de mayor concurrencia.
Mientras tanto, el Municipio reconoce que hay cuestiones por corregir en un complejo que ya se encuentra en funcionamiento. El desafío será pasar de las reuniones y los anuncios a soluciones concretas que permitan ordenar el tránsito y evitar que el crecimiento comercial termine convirtiéndose en un problema para la circulación cotidiana de los vecinos.