La posibilidad de un paro de trenes a nivel nacional volvió a encender las alarmas en el sistema de transporte ferroviario. El gremio La Fraternidad, que nuclea a los conductores de trenes, rechazó una oferta salarial del 1% para enero y dejó en suspenso una medida de fuerza que podría concretarse el próximo jueves, si no hay una propuesta superadora en la reunión paritaria prevista para este lunes.
La advertencia sindical se produjo tras el último encuentro con las empresas del sector, donde la recomposición ofrecida fue considerada “totalmente insuficiente” frente a la pérdida de poder adquisitivo acumulada y al contexto económico actual.
El lunes, clave para evitar el paro de trenes
Por el momento, el paro no está confirmado, pero la definición quedó supeditada a lo que ocurra en la negociación salarial del lunes. Desde La Fraternidad señalaron que la huelga nacional solo se anunciará formalmente si las empresas mantienen la oferta del 1%.
“La realización del paro queda supeditada a las nuevas ofertas que podamos escuchar”, indicaron fuentes del gremio, que anticiparon que, de no haber avances, el sindicato difundirá un comunicado oficial confirmando la medida.
De concretarse, la protesta afectaría a los servicios ferroviarios de todo el país, con fuerte impacto en el AMBA, donde millones de usuarios dependen del tren para trasladarse diariamente.
El reclamo salarial y la pérdida de ingresos
El secretario general de La Fraternidad, Omar Maturano, defendió el reclamo y sostuvo que los trabajadores ferroviarios perdieron entre un 35% y un 38% de su salario real en los últimos meses.
“Dicen que no hay inflación ni emisión, pero sí hay deuda y bonos, y eso también es emisión”, afirmó el dirigente en declaraciones recientes, al tiempo que cuestionó la falta de respuestas oficiales frente a la caída del poder adquisitivo.
Un conflicto que va más allá del salario
Desde el gremio remarcan que el conflicto no se limita únicamente a la cuestión salarial. Maturano también alertó sobre el deterioro del material rodante y la falta de inversiones en infraestructura ferroviaria.
“La prioridad no es solamente el salario, sino también el estado de los trenes, que se va cayendo”, advirtió, y cuestionó la inestabilidad en la Secretaría de Transporte: “No sabemos con quién hablar, porque cada pocos meses cambian a los responsables del área”.
Antecedentes recientes de medidas de fuerza
La última protesta de La Fraternidad tuvo lugar en septiembre pasado, cuando los trenes de las líneas Roca, Mitre, San Martín, Sarmiento, Urquiza y Belgrano Sur circularon a una velocidad máxima de 30 km/h durante dos días, en reclamo de mejoras salariales y laborales. En aquella oportunidad, el Gobierno dictó la conciliación obligatoria para frenar la medida.
Ahora, el gremio vuelve a presionar en un escenario de creciente tensión entre los sindicatos del transporte y el Gobierno nacional, atravesado además por el rechazo de varios sectores gremiales a la reforma laboral impulsada por la administración de Javier Milei.
Qué puede pasar esta semana
- Lunes: nueva reunión paritaria clave.
- Si no hay mejora salarial: La Fraternidad podría confirmar el paro.
- Jueves: fecha en la que podría concretarse la medida de fuerza.
Hasta entonces, la posibilidad de un paro de trenes sigue latente y mantiene en vilo tanto a los trabajadores como a los usuarios del sistema ferroviario.