El barrio Ferroviario de Junín vivió una nueva noche de fiesta este domingo 15 de febrero, cuando se encendieron las luces del corso sobre calle Chilavert. La tradicional celebración barrial tuvo música, color y una fuerte convocatoria de vecinos que cada año hacen de este evento uno de los más esperados del verano.
Organizados por la Sociedad de Fomento del Barrio Ferroviario, los corsos se han consolidado como un clásico del calendario local. Lo que comenzó como una propuesta comunitaria fue creciendo con el tiempo hasta transformarse en un punto de encuentro para familias de toda la ciudad y localidades cercanas.
Para esta edición, hubo participación de comparsas, batucadas y pasistas que desplegaron su ritmo y coreografías a lo largo de varias cuadras, convirtiendo al barrio en un verdadero corsódromo a cielo abierto. El desfile contó además con carrozas y disfraces.