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El gobierno local rechazó un hospital municipal y volvió a trasladar la responsabilidad a la Provincia

Desde el oficialismo local desestimaron la propuesta impulsada por la senadora Valeria Arata y la calificaron como "inviable".

Por Redacción

Sabado, 04 de abril de 2026 a las 10:08

La discusión por la posibilidad de crear un hospital municipal en Junín volvió a poner en evidencia las dificultades —y también la falta de decisión política— del gobierno de Juan Fiorini para pensar una salida estructural a la crisis del sistema de salud local.

La propuesta, impulsada por la senadora bonaerense Valeria Arata, fue rápidamente descartada por el funcionario de la Secretaría General del Municipio, Marcelo García, quien sostuvo que hoy “no están dadas las condiciones” para avanzar con una iniciativa de ese tipo.

Más que abrir una discusión seria sobre cómo ampliar y fortalecer la red de atención sanitaria en una ciudad clave de la región, la respuesta del oficialismo local se apoyó en una lógica conocida: marcar imposibilidades, reducir el debate a una cuestión presupuestaria y volver a trasladar toda la responsabilidad a la Provincia.

“¿Puede Junín tener un hospital municipal? Hoy, en las condiciones que se viven, la verdad que no”, afirmó García en declaraciones radiales, dejando en claro que la gestión de Fiorini no contempla, al menos por ahora, una estrategia propia para dar respuesta a una demanda sanitaria cada vez más exigente.

Pero más allá de la discusión económica, lo que quedó expuesto es la falta de una planificación de mediano y largo plazo por parte del Municipio en materia de salud. En lugar de discutir cómo construir herramientas que complementen al sistema actual, el gobierno local optó por cerrar la puerta de entrada a cualquier alternativa.

Incluso la posibilidad de avanzar de manera gradual también fue rechazada. García consideró que se trata de un camino demasiado extenso y sin capacidad de modificar la realidad en el corto plazo.

En su explicación, el funcionario puso el eje en los costos y remarcó que un hospital municipal es inviable con recursos locales. Señaló que el Municipio se financia con el aporte de los vecinos y que no existe margen económico para sostener una estructura sanitaria de esa magnitud.

Sin embargo, esa respuesta también abre una contradicción: el propio Municipio reconoce que hoy ya interviene para cubrir falencias del sistema, ya sea con asistencia en medicamentos, acompañamiento en derivaciones o respuestas que exceden sus competencias formales.

Es decir, el gobierno de Fiorini admite que la crisis existe y que debe involucrarse para paliarla, pero al mismo tiempo rechaza discutir herramientas que le permitan hacerlo con mayor capacidad, previsión y autonomía.

Como alternativa, García volvió a poner el foco sobre el Hospital Interzonal General de Agudos Abraham Piñeyro y reclamó una mayor inversión por parte de la Provincia de Buenos Aires, al considerar que es la administración bonaerense la que tiene la responsabilidad principal en materia sanitaria.

Ese planteo, aunque atendible, vuelve a mostrar una lógica defensiva por parte del oficialismo local: exigir respuestas a otros niveles del Estado mientras se desentiende de la discusión sobre el papel que puede y debe asumir el Municipio frente a una problemática que impacta de lleno en la vida cotidiana de los juninenses.