Reivindicando hitos de su gestión y lanzando duras críticas al kirchnerismo, el presidente de la Nación Javier Milei tuvo su discurso para iniciar un nuevo período legislativo. Minutos antes de las 21, el mandatario se dirigió desde Casa Rosada al Congreso para trazar los ejes de gestión para el este año bajo la atenta mirada de su gabinete y gran parte de los legisladores.
En una jornada marcada por la liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo en Venezuela, el presidente comenzó su discurso con puntualidad. Estuvo acompañado por la vicepresidenta Victoria Villarruel, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Ménem, la secretaria general de la presidencia, Karina Milei y el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala.
En primer lugar agradeció la presencia del “padre del liberalismo argentino”, Alberto Benegas Lynch. Luego los invitó a los presentes a “hacer memoria para saber de dónde venimos”. Allí dijo: “Hace dos años, la Argentina estaba en una situación de crisis terminal.La continuidad misma de la unión como país estaba en juego. La herencia nos mostraba la combinación de las tres peores crisis de la historia argentina: un desequilibrio monetario que duplicaba al de la previa al Rodrigazo de 1975. Un Banco Central en quiebra, aun en peor estado que el que tenía Raúl Alfonsín previo a la hiperinflación de 1989. Y como si todo esto fuera poco, indicadores sociales peores a los del 2001”.
“Sin embargo hoy, volvemos a mirar el futuro con esperanza. Sabemos que hay un camino hacia adelante y que es posible tomarlo. Hoy estamos haciendo cosas que llevaron décadas pendientes. No solamente dejamos de sentirnos como unos perdedores, sino que además sabemos que podemos hacer a la Argentina grande nuevamente”, continuó.
Allí enfatizó que encara este período de sesiones “habiendo cumplido todas las promesas de campaña de 2025”. Y sentenció: “Podemos decir que aprobamos el primer presupuesto sin déficit fiscal, libre de default en cien años. Se terminó con el endeudamiento inmoral, que le pasaba la cuenta de la fiesta a nuestras generaciones futuras, sin posibilidad de que se defiendan con el voto. Terminamos con la emisión monetaria, que se usaba para financiar el descalabro fiscal y cuyo resultado era una inflación creciente que golpeaba sobre los más vulnerables”.
Luego apareció la primera chicana hacia los legisladores kirchneristas. Los libertarios aplaudieron al presidente y cuando terminaron Milei lanzó: “Ustedes también podrían gritar porque también soy presidente de ustedes aunque no les guste”.
Luego reivindicó la Ley de Inocencia fiscal y la Ley Penal Juvenil que tenía más de 45 años de antigüedad. Allí lanzó su principal slogan: “El que las hace, las paga”. Luego hubo una ovación a Patricia Bullrich.
Otro cruce entre Milei y los legisladores del kirchnerismo fue cuando le gritaron “justicia social”. Allí el presidente retrucó: “A ver, ignorantes: la justicia social es un robo. Implica un trato desigual frente a la ley y está presidido de un robo. Manga de ladrones, delincuentes. Por eso tienen a la suya presa”. Acto seguido, desde el bloque peronista hicieron alusión al escándalo de los audios por las coimas en Andis y el presidente tampoco se quedó callado: “Sigan con las operaciones que la gente sabe. Saben que son unos mentirosos. Saben que los audios son falsos, saben que el que declaró ya dijo que era mentira. Siganle mintiendo a la gente”.
Retomando su discurso, reivindicó la reforma laboral y cuestionó la cantidad de trabajadores que están en la informalidad. “Los campeones de los derechos de los trabajadores dejaron sin ningún tipo de derecho a la mitad de los trabajadores”, sentenció.
“Esta ley permitirá que el mercado de trabajo pueda estar en línea con una economía que está siendo testigo de la mayor transformación de la historia”, añadió y luego hizo referencia al acuerdo económico Mercosur – Unión Europea.
Acto seguido se refirió al acuerdo económico con Estados Unidos: “Luego de 21 años de auto sabotaje que trágicamente ha sido festejado por nuestra dirigencia. Aun resuena en nuestra mente la voz de Hugo Chávez diciendo ‘Alca, Alca, al carajo’. Después nos quieren convencer de que nos llevan camino a ser Venezuela”.
“Esta miseria se terminó. A partir de ahora, y por voluntad de los argentinos, que así lo expresaron en las urnas, tenemos la fuerza para empezar un nuevo capítulo de la historia argentina”, aseguró.
Luego arrancó con el eje “La moral como política de estado”. Allí sentenció: “El cambio de época que puede resumirse en un concepto central que es el que guía nuestra conducta y que es el núcleo constructual de lo que quiero hablarles hoy aquí, en esta apertura de un nuevo periodo de sesiones ordinarias de nuestro Congreso Nacional: la moral como política de Estado. Quiero señalar esto, que en nuestra visión existe un claro orden de mérito, en breve”.
En otro fragmento del discurso potente contra la oposición, el presidente destacó las mejoras en las estadísticas de la seguridad: “El crimen y los homicidios venían aumentando y las calles eran tierra de los, nadie de los barrios, ni de los piqueteros en las ciudades. Para agravar la situación, estos piquetes eran financiados con dinero de asistencia social que debía destinarse a los más necesitados. Nuestras fronteras eran un colador, en este caso, que servía como caldo de cultivo perfecto para que el narcotráfico irrumpiera en nuestra sociedad, tal como sucedió en Rosario. Como país, no sabíamos quién entraba, no sabíamos quién salía, y por eso entraban los peores y se iban nuestros jóvenes”.
“En seguridad, tras un accionar implacable de la doctora Bullrich, hemos impulsado reformas legislativas como la ley antimafia, el requisito de datos genéticos y la ley de reincidencia y reiterancia y unificación de condenas para cortar con este flagelo. Junto con la apuesta en acción del plan Bandera y el protocolo anti-Piquete”, añadió.
Luego de hablar de seguridad, el presidente se acercó al lugar donde se encontraba la exministra de Seguridad y actual senadora nacional, Patricia Bullrich, y la abrazó en plena Asamblea Legislativa.
También destacó la labor de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y dijo que le sacaron “a la política el negocio de la intermediación de la ayuda social”, y añadió: “Gracias a la reasignación de partidas, la AUH aumentó en un 492,9% respecto al valor heredado en 2023. Incorporamos a seiscientos mil chicos a la AUH, incrementamos en 35,5% la prestación alimentar, aumentamos más de 500% las becas primera infancia y más de mil cien por ciento la prestación primeros mil días”.
Luego llegó una nueva chicana de Milei al kirchnerismo: “Los condenaban a la pobreza. ¿De qué hablan si además no saben ni siquiera sumar? Pero eso sí, ustedes escondían detrás de las causas justas a un montón de delincuentes para que de esa manera después no les toquen los robos".
“¡Manga de delincuentes! Kukas, yo les voy a avisar algo, Kukas ¿saben qué? Me encanta domarlos, me encanta hacerlos llorar, y a la gran mayoría les encanta verlos llorar“, sentenció.
“Ordenar la economía, la seguridad y las calles nos permitió avanzar con los otros cambios que el país demandaba a gritos. Las empresas del estado, antes deficitarias, pasaron a estar en equilibrio. Significando un ahorro para todos los argentinos. En esta misma línea, hemos avanzado con las primeras privatizaciones que contemplaba la Ley Bases y estamos avanzando con los requisitos para privatizar las restantes”, continuó.
Luego dijo: “Hemos realizado más de 14.500 desregulaciones. Detrás de cada regulación habría un privilegio, o mejor dicho, un curro, un tongo. Las desregulaciones nos han permitido marcar un negocio del mercado aeroportical de pasajeros, y ha permitido a los productores argentinos acceder a mejor maquinaria productiva que la disponible localmente, y ha normalizado y potenciado el mercado de los alquileres”.
Acto seguido se dirigió a los diputados del Frente de Izquierda: “Del Caño, si vos fueras la representación de los trabajadores tendríamos un problema muy grave, porque ustedes no son más que el 5%”. Luego se dirigió hacia Myriam Bregman como la “Chilindrina troska”.
Luego sostuvo: “Estamos saliendo del pozo. Y lo que es más importante, todo esto lo logramos sin expropiaciones ni default, ni hiperinflaciones que hubieran llevado a la pobreza al 90 % de los argentinos. Todo esto fue tan solo el resultado de encarar con seriedad la gestión del Estado, respetando los derechos de propiedad y devolviéndole la libertad a los argentinos”.
“Al haber logrado salir de la tormenta durante el primer año con un enorme sacrificio hecho por la sociedad argentina, las condiciones estaban dadas para una economía en la que nuestro país pudiera crecer fuertemente, ya que a inicios del año la economía se expandía a una tasa del 6% y se aceleraba camino al 8”, argumentó.
“Luego de nuestro triunfo en la Ciudad, comenzó a digitarse un ataque sin precedentes en la historia argentina, y que tomó su punto más alto luego de las elecciones de septiembre en la provincia de Buenos Aires. Algo que a opositores y propios los hacía soñar con abrazar el Sillón de Rivadavia. Ese ataque coordinado con el Congreso de la Nación, sancionando leyes irresponsables. Algunos medios de comunicación, con operaciones y reclamos de todo tipo para confundir al electorado. Y algunos sectores empresarios que apostaron por una devaluación para beneficiarse a costa de los pobres, generó un nivel de incertidumbre en la sociedad pocas veces visto”, sentenció.
Allí destacó el rol del Congreso en los últimos días: “Hoy, como lo ha demostrado este periodo de sesiones extraordinarias que culminó hace unos días, en el que aprobamos algunas de las reformas más importantes de las últimas décadas, tenemos el congreso más reformista de la historia y la fuerza suficiente para hacerle frente a cualquier golpe político que quieran llevar adelante los agentes del antiguo cambio”.
Luego dijo que “en este contexto de incertidumbre política se disparó el riego país, nunca mejor apodado como riego Kuka, lo cual derivó en una caída de la demanda de activos denominados terrenos. Así es, mientras se atacaba el peso por el equivalente al 50%, esto es, unos 41.000 millones de dólares, las tasas de interés volaban por los aires, la actividad se frenó en seco y la caída en la demanda transaccional de pesos hizo que la tasa de inflación se acelerara. Es claro que esta aventura kirchnerista no fue gratis; acorde a nuestras estimaciones, se perdieron 2.5 puntos de crecimiento, es decir, el riego Kuka nos costó además 25 millones de dólares en términos de PBI”.
Quiero decirles que el intervalo de malaria se ha terminado, la malaria se ha terminado, la prosperidad se inauguró el 26 de octubre del año pasado”.
Luego enumeró lo necesario para que resurja la economía nacional. Dijo que “estamos en la puerta de un gran resurgimiento económico, pero crecer requiere un conjunto de prerrequisitos fundamentales que debemos asegurar”.
Dijo que lo primordial “es garantizar las condiciones macroeconómicas básicas, que ha sido la gran tarea de nuestros primeros dos años de gestión. Para ello, nada más importante que seguir defendiendo con el equilibrio fiscal y una política monetaria restrictiva que se permita terminar de una vez y para siempre con el flagelo de la inflación”.
“La primera permitirá seguir bajando el riesgo país, por ende, la tasa en dólares, mientras que la segunda hará posible que la tasa nominal en precios baje, al tiempo que baje la distorsión de precios relativos que causa la inflación. Entonces, sé que esto deriva en una mejor asignación de recursos y en una baja exógena en la tasa de interés que lleva mayor acumulación de capital, mayor productividad, salarios más altos y menores niveles de pobreza y vigencia. Es más, la baja del gasto que permitió bajar, tanto impuestos explícitos como implícitos, deriva de mayor libertad económica, por ende, mayores niveles de prosperidad”, añadió.
Luego lanzó duras críticas a los empresarios argentinos: “¿Acaso les parece normal pagar tonelada de tubo de acero cuatro mil dólares, cuando se paga mil cuatrocientos, y que, si no se accede a dicho capricho, se amenaza con adelantarle el pago de inmediato para intentar poner en jaque al mercado de cambio? No, ustedes son políticos corruptos, que le venden favores a empresarios corruptos, y ustedes se beneficiaban, ustedes y los empresarios corruptos, a costa de todos los argentinos”.
“Muchos gobiernos pasados destruyeron el respeto a la propiedad privada en nuestro país, pero la propiedad es la piedra angular de toda la economía, por eso la reforma es necesaria para salvaguardarla. Así, vamos a combatir esta anomia con la reforma del Código Civil y Comercial, Código Procesal Civil y Comercial, y un paquete de leyes destinado a proteger los derechos fundamentales de los asesinos, quienes solo saben vivir de lo ajeno, reduciendo la codificación que establece esta defensa al consumidor y de la competencia”, dijo al enumerar una serie de reformas que quiere impulsar.
“Vamos a seguir profundizando en materia de apertura económica y de acuerdo comercial. Realizaremos el acuerdo con los Estados Unidos, así como lo hicimos con la Unión Europea, y reformaremos el Código aduanero para adecuarlo a nuestros nuevos desafíos”, añadió.
Luego dijo: “Tenemos la energía, gas, petróleo, energía nuclear y energía renovable para abastecer cadenas de producción a escala. Tenemos tierra, agua y capacidad agroindustrial para garantizar la seguridad alimentaria del hemisferio. Tenemos la ubicación en el extremo sur del continente, con salida a 12 océanos y presencia en la Antártida”.
Luego sacó chapa de la política exterior del gobierno y sus relaciones internacionales: “Como gobierno, hemos tenido un gran abierto. Fuimos los primeros de la región en plantar banderas. Argentina ya dejó pasar dos veces el Día de Victoria. En la Segunda Guerra Mundial, nuestra neutralidad nos forzó décadas de más violencia. Con el no a la ICA, nos quedamos afuera del mayor ciclo de expansión económica del esfuerzo humano”.
En otro fragmento, adelantó que cada ministerio presentará una serie de reformas estructurales que será tratado por el Congreso nacional. Allí sentenció: “Esto constituirá el año calendario de la reforma. Nueve meses ininterrumpidos de reformas estructurales que van a rediseñar la arquitectura institucional de la nueva Argentina”.
“Lo dijimos siempre y toca repetirlo: ahora no le pedimos el voto a la gente para que nos dé el poder a nosotros, sino para devolverle el poder a ellos. Es momento de convertirnos en una nación madura”, añadió.
Allí enunció sus palabras de cierre: “Nuestro país está saliendo de la adolescencia e ingresando a la mayoría de edad. Por eso consagramos a este año como el “Año de la Grandeza Argentina”.
Y remató“Hay que legislar a la altura de la grandeza argentina. Nosotros haremos nuestra parte, y ustedes deberán hacer la suya. Como dice nuestro queridísimo Ministro de Economía, hay momentos en la historia en los que la historia cambia. Este es ese momento. Nosotros los que estamos aquí sentados, hoy somos protagonistas de este momento”.
Fuente latecla