En una fecha de profunda carga histórica, la CGT Delegación Junín rompió el silencio con un comunicado oficial titulado de forma tajante: "Nada que festejar". El documento no solo recuerda la gesta de los Mártires de Chicago de 1886, sino que traza un paralelo con la situación actual que atraviesa el país, marcando una postura de confrontación directa ante el modelo económico vigente.
Críticas al Gobierno Nacional
Desde la conducción local de la central obrera, fueron categóricos al evaluar el presente laboral en Argentina. Señalaron que las políticas de la gestión de Javier Milei han provocado una crisis sin precedentes recientes, caracterizada por:
Despidos masivos: Tanto en el sector público como en el privado, afectando a miles de familias.
Cierre de fuentes laborales: Una realidad que golpea directamente a la producción nacional.
Deterioro salarial: La pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación y el ajuste.
Incertidumbre: Un clima social marcado por la precarización y el ataque sistemático a derechos conquistados.
Rechazo a la reforma laboral
La CGT Junín reafirmó su compromiso de lucha contra cualquier intento de implementar reformas laborales regresivas. Según el comunicado, estas medidas solo buscan "flexibilizar condiciones de trabajo y beneficiar a sectores concentrados en perjuicio del pueblo trabajador", debilitando además la capacidad de organización de los sindicatos.
Justicia social y unidad
Para los dirigentes locales, este 1° de mayo debe ser una jornada de reflexión y organización colectiva. El texto concluye con un llamado a consolidar un proyecto político que priorice la industria nacional y el desarrollo con justicia social.
"Sin trabajo no hay dignidad, sin justicia social no hay Nación y la lucha de los trabajadores no se entrega", sentencia el documento que lleva las firmas de los tres Secretarios Generales de la regional: Miguel Gauna, Eduardo Diotti y Andrés Mansilla.