Ante las proyecciones climáticas que advierten sobre la posible llegada de un fenómeno de “El Niño” o incluso un “superniño”, el sector agropecuario de Junín comenzó a trabajar en la planificación de medidas preventivas para reducir el impacto que eventuales excesos de precipitaciones podrían generar en los campos del partido.
La titular de Federación Agraria Argentina (FAA) filial Junín, Rosana Franco, analizó el escenario previsto para la región y destacó la importancia de aprovechar el tiempo disponible para avanzar con obras de infraestructura y medidas de manejo dentro de los establecimientos rurales.
“Para nuestra zona en la provincia de Buenos Aires, los modelos indican que lo más fuerte de las lluvias podría darse recién hacia marzo del año que viene. Esto nos da una ventana de tiempo importante para seguir trabajando, preparando los lotes y tomando todos los recaudos necesarios”, señaló Franco.
La dirigente explicó que, mientras los pronósticos a 15 días ofrecen un mayor grado de certeza para la toma de decisiones inmediatas, las proyecciones trimestrales permiten anticipar escenarios generales. En ese sentido, indicó que los mayores volúmenes de precipitaciones se proyectan hacia el cierre de los períodos analizados, con especial impacto previsto en el Litoral y el norte del país.
Frente a este escenario, Franco remarcó la necesidad de fortalecer las tareas de prevención y mantenimiento de la infraestructura hídrica y rural.
“Lo valioso es que hoy hay más conciencia y que no nos agarre de sorpresa”, sostuvo, y enumeró entre las medidas prioritarias la regulación de compuertas y lagunas, el alteo de caminos rurales estratégicos, la limpieza de alcantarillas y el mantenimiento de los canales a cielo abierto para garantizar el adecuado escurrimiento del agua.
En paralelo, la referente de FAA recomendó a los productores seguir de cerca los pronósticos de corto plazo para definir las tareas operativas en cada establecimiento.
La información climática puede resultar clave para determinar las fechas de siembra, anticipándolas o demorándolas según las condiciones previstas, así como para organizar el traslado o resguardo de la hacienda ante eventuales períodos de excesos hídricos.
“La que más sufre ante los excesos hídricos es la hacienda”, advirtió Franco, al remarcar que contar con previsión permite adoptar medidas antes de que las lluvias generen complicaciones en los establecimientos.