La jornada 24 de la Copa del Mundo 2026 estuvo marcada por dos aspectos bien diferenciados. Por un lado, Noruega venció a Brasil e Inglaterra dejó en el camino a México y por el otro la FIFA decidió dejar en suspenso la sanción a Folarin Balogun y el goleador estadounidense, que había sido expulsado en el juego anterior, podrá disputar los octavos de final.
Según el periódico The New York Times, Donald Trump había llamado a Gianni Infantino para dejar sin efecto la sanción y una vez que sucedió, el presidente de Estados Unidos tuiteó: “Gracias FIFA por hacer lo correcto”.
En el primer turno del domingo, los noruegos decidieron remar desde el arranque del partido y le marcaron la cancha a los brasileños desnudando los problemas de identidad futbolística con los que habían llegado al Mundial.
Sin ese peso histórico que solía avasallar a los rivales con laterales que eran más atacantes que defensores, sin ese abrumador derroche de desequilibrio que solían tener sus delanteros, con pocos de esos remates de media distancia que tenían en vilo a los arqueros. Sin nada de eso, la Verdeamarilla se encendió de a ratos en los partidos anteriores y en el segundo tiempo con Japón y frente a Haaland y sus amigos no alcanzó con las apariciones de Vinicius y cedieron ante el imán goleador del jugador del City que se nutrió del buen juego colectivo para aparecer en contadas ocasiones y ser rotundamente decisivo. Dos goles suyos, en el minuto 79 y 90, le dieron la victoria, ante un rival que había optado por un devaluado Neymar para cambiar la cara (a los 67’) aunque solo pudo anotar el descuento de penal en el décimo minuto adicionado.
En el cierre y en el Estadio Azteca, fueron los ingleses los que debieron batallar hasta el último minuto para quedarse con una clasificación sufrida en el resultado y en el festejo porque Jordan Henderson se quebró la muñeca al saltar un cartel (no es chiste).
Antes, el local había contado nuevamente con su ímpetu y un gran juego colectivo para arrinconar a los ingleses. Sin embargo, en dos minutos (36’ y 38’) los europeos se pusieron dos a cero. Primero con una gran jugada directa que comenzó en Rice, entendiendo que debía llevar la pelota lo más rápido posible hacia el extremo derecho donde Xaka recibió, encaró a su marcador, desbordó y envió el centro pasado para la llegada de Bellingham, que había perdido a Alvarado en el camino, para definir de cabeza. El equipo de Tuchel olió sangre y cuando México sacó del medio, presionó a Mora, que en un pecado de juventud quiso girar en posición defensiva, y la pelota terminó adentro del arco. Anderson y Gordon presionaron, Bellingham recibió, tiró una pared con Kane y definió en el área chica. Antes del cierre del primer tiempo, Quiñones encontró un rebote en el área para descontar y en el arranque del segundo Quansah vio la roja y todo parecía acomodarse para el conjunto de Aguirre. Pero a los 60, en una jugada aislada, Gordon fue derribado por el arquero y Kane marcó el 3 a 1 de penal. De allí al final los ingleses se refugiaron cerca de Pickford, México encontró el descuento con un penal (Jiménez), aunque no le alcanzó con llenar de delanteros y de centros el área para empatar.
Ambos triunfadores se cruzarán en cuartos de final.
Los partidos del lunes:
16 horas: Portugal-España
21 horas: Estados Unidos-Bélgica
Nota: Federico Galván.
Foto: Norouegaarg.