“¡Viajeros al tren! ¡Viajeros al tren!” Un jefe de tren con una banderita invitaba a los espectadores a estar atentos mientras un aparente pasajero leía el diario en un banco de estación. Era el mismísimo Joaquín Sabina que comenzaba, desde allí, a entonar “Yo me bajo en Atocha”. La escena corresponde a la gira del disco “19 días y 500 noches” pero bien podría corresponderse con este 2025 en el que comenzó a decir “Hola y Adiós” en los 17 recitales previos que dio antes de arribar a nuestro país, en el que ofrecerá otros diez (en el medio estará en Uruguay), en principio, para luego continuar su largo epílogo por Francia, Inglaterra y España.
Si gran parte del repertorio de Sabina está impregnado por la nostalgia, este último acto reafirma esa noción y para encauzar la despedida Fernando León de Aranoa no tuvo mejor idea que producir una pieza para guardar en el fondo del corazón: "Un último vals".
Con esa producción audiovisual como preludio, la formación partió de España el 25 de enero, pero antes hubo ensayos en los que rápidamente el español fue convenciendo a todos que acompañarlo en esta aventura de un año valdría la pena, incluso a los más escépticos.
Ya en la gira 2023 se rumoreaba que podía ser la de la despedida, sin embargo, había quedado la puerta abierta para este explícito final. “Este no es un lugar cualquiera para nosotros, nuestra primera gira empezó aquí y seguimos hasta esta que es la última. Por eso mismo hay un poquito de nervios y otro poquito de emoción. Eternas gracias a todos”, así arrancó en el Auditorio Nacional del Distrito Federal (México), el 27 de enero, confirmando esa sensación de tantísimos años atrás cada vez que se subía a un escenario luego del ictus: que iba a ser la última vez que lo veríamos en vivo.
En relación a cómo fluyó todo, el legendario Antonio Garcías de Diego cuenta: “No hubo dudas pero la primera actuación de una gira siempre es como un ensayo general y, a pesar de los nervios, todo fluyó progresivamente desde allí hasta hoy. A Joaquín lo veo mejor que en la última gira”. De Diego es mucho más que un músico que acompaña a la figura. Compositor, guitarrista, pianista, sabio y otros etcéteras forman parte del papel que cumplió a lo largo de más de 25 años junto a jefe con ese perfil bajo que lo caracteriza.
A México le sucedieron seis países y cada show fue igualmente inolvidable porque entre la multitud de generaciones que salían de cada recinto predominaba el ambiente de estar despidiendo a ese personaje que los supo acompañar a lo largo de la vida con su voz de fondo, describiendo épocas y momentos como pocos pueden hacerlo, en ese terreno de los versos cantados, con el pulso de la calle y la cultura de quien se devora los libros a diario.
“Memorable, las generaciones venideras desearán haber sido parte de esto: un artista con 76 años, que no es líder de streaming, que no está nominado en todos los premios, que no sube un selfie, tiene la capacidad de reunir un público de todas las edades y países para disfrutar una música que vivirá eternamente entre nosotros por el simple hecho de que su esencia nace de la vida misma. Me tocó ir a Miami a verlo y cuando se despidió un sentimiento agridulce conmovió a todos, un lujo coincidir en este mundo con alguien como JOAQUÍN SABINA y sus geniales músicos”, comentarios como este se suceden a cada paso donde va dejando la estela del largo final.
En esa especie de retratos que fueron recolectando hubo una tormenta que superar: el 19 de febrero el calendario estaba marcado en Chicago y la tropa afrontó el momento más difícil de la gira debido a un temporal de nieve que impidió que lleguen a tiempo los camiones que transportaban no solo parte de la escenografía sino también los propios instrumentos, aunque Sabina y sus músicos subieron (una hora y media más tarde de lo planeado) a dejar en claro que lo más importante de lo que ofrecen sale de sus corazones y redondearon una noche emocionante como pocas. “Los camiones se retrasaron once horas y estábamos todos ‘cagaos’, incluso estaba planeado alquilar los instrumentos por si no llegaban nuestros equipos. Fue un recital muy emocionante porque todos sabíamos el esfuerzo que habíamos tenido que hacer para salir al escenario”, aporta de Diego.
Miami, Nueva York, Puerto Rico, Costa Rica, Colombia fueron tachando el calendario hasta llegar a Perú. En la casa de Jimena, su compañera de tantísimos años e indispensable para que esta final sea posible, lo sorprendió la terrible noticia del asesinato del cantante Paul Flores y en una noche peculiar el público limeño ovacionó al andaluz luego de dejar sentado su sentimiento ante el reciente hecho: “Asesinar a un cantante o a un músico es una cosa abominable, porque es asesinar el alma de la gente, como pasó con John Lennon o con Selena en México”.
La última parada fue en Santiago de Chile, donde hubo tiempo para recordar a Violeta Parra, Víctor Jara, Nicanor Parra y Enrique Huidobro, entre otros; y en donde reconoció, entre risas: “Chile estuvo mejor que nunca porque saben que me voy”.
El sábado, el mítico Joaquín Ramón Martínez Sabina cruzó la cordillera y ya se encuentra instalado en nuestro país para comenzar a rodar las diez fechas en el Movistar Arena a partir de este lunes. Al igual que en la última actuación (2023), llega acompañado de “La banda sabinera” (de Diego, Jaime Asúa, Josemi Sagaste, Mara Barros, Laura Gómez Palma y Borja Montenegro), los músicos que no solo son el sosten espiritual del cantautor, además, cada uno tiene su momento en el show para darle respiro a este mito viviente de 76 años que comienza a despedirse de los escenarios y del vínculo cara a cara con uno de sus públicos preferidos: el argentino. Aquí saldrá, una vez más, con su bombín, su paso elegante y esa manera de decir que nos quedará retumbando en el alma.
El telonero
Iván Noble será el encargado de abrir como “telonero” los diez shows de Sabina en el Movistar Arena. Así lo confirmó el propio cantante en sus redes sociales. Noble y Sabina compusieron juntos la canción "Otro jueves cobarde" y de esa época es la foto del posteo del argentino, que expresó su agradecimiento por estar presente en la despedida.
“Será un placer telonear, a partir de mañana lunes y durante todos sus shows en el Movistar a Joaquín, el señor que tengo sentado a upa alguna noche de bares, hace ya demasiados años. Fue para mí siempre un maestro de la pluma y un caballero generoso. Gracias, @jsabinaoficial: es un gran honor para un servidor ser un poco parte de tu despedida. 💪🙏❤️🍷🍷
Para quienes gusten escuchar el show de apertura…20 hs puntual. Y a las 21, la Gran Fiesta”.