"1986: La historia detrás de la copa" tuvo su debut el 17 de abril en el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires (BAFICI) con cuatro proyecciones, luego inició su camino en la pantalla chica en la Telvesión Pública (termina de emitirse este miércoles a las 22 horas) y hoy también, pero a las 19 horas, tendrá su debut en DeproTV, con la misma modalidad de dos capítulos (son ocho) por emisión. El director de la filmación, el juninense Christian Rémoli, habló sobre la difusión que está teniendo y del momento en el que llega a la televisión: “Es muy propicio porque es justo cuando se cumplen treinta años desde que se ganó el mundial. El hecho que se haya estrenado antes en el BAFICI hizo que llegara a la pantalla de la televisión con mucha más difusión, también las redes hoy son muy importantes y que por ejemplo te levante la fan page de Maradona que tiene 8 millones de seguidores es la mejor promoción que podamos hacer”.
-¿Cuál fue el desarrollo que tuvo desde el BAFICI hasta hoy?
-Fue muy bueno porque debutó en el BAFICI con cuatro funciones a sala llena. La segunda de esas proyecciones se hizo en la terraza de Centro Cultural Recoleta y a la media hora que arrancamos hacía diez grados pero la gente no se movió de la silla. Lo del cine estuvo muy bueno como experiencia porque nunca habíamos tenido la oportunidad de proyectar ante tanta gente y ahí vimos la reacción del público luego de tanto laburo.
-¿Pensaron en venir a Junín?
-En Junín teníamos previsto estrenarlo el 27 de mayo pero ante esta circunstancia de la tele nos parecía que no tenía sentido que sea en el mismo momento, porque nuestra idea era proyectar antes de la tele. Por ahí más adelante, en un ámbito diferente, lo haremos, pero por ahora no. Es una pena pero no es algo que manejamos nosotros. En principio la Televisión Pública iba a estrenarlo en junio pero lo adelantaron.
-Si tendrías que vender la serie. ¿De qué forma lo harías?
-Son ocho capítulos de media hora que arrancan cuando Grondona decide no renovarle el contrato a Menotti; y un poco inducido por la revista El Gráfico contrata a Bilardo y termina en el capítulo octavo con Maradona ofreciéndole la copa a la gente en el balcón de la Casa Rosada. En los otros capítulos pasa de todo pero si me tengo que quedar con algo es lo que impulsó al slogan de la peli que jugando con la palabra “Héroes”, que es la única película que había sobre el mundial. Nosotros utilizamos esa palabra para decir que los héroes no son personas extraordinarias, sino que son personas comunes que hacen cosas extraordinarias. Esta es la idea que se desprende del documental, más allá de todo el laburo que se le puso, estos 22 tipos podrían haber sido carniceros, borrachos de pueblo (como dice el Tata Brown), mecánicos, pizzeros, panaderos o periodistas; pero jugaron al fútbol y terminaron siendo los últimos campeones del mundo. Esta cuestión de que los últimos campeones del mundo sean parecidos a los vecinos que yo tengo en Junín es lo que más me atrae de todo. Que sigan siendo esos tipos. Todo se desprende de una grabación de VHS de la concentración en México que encontramos y en ese ámbito Maradona es un tipo común también, que duerme en una habitación de tres por tres y que tiene un poster de Valeria Linch.