La pareja del MAnuel "Manu" molkinari, el dueño de la Amarok que protagonizó el grave accidente en Pinamar, aportó un relato clave en la Justicia y apuntó contra los ocupantes del UTV en el que viajaba el nene que lucha por su vida.
La declaración de la novia sumó un giro relevante a la investigación del accidente que dejó a un menor de 8 años en grave estado. Ante la Justicia, Brisa, de 23 años, brindó su versión de los hechos y puso el foco en la aparición “repentina” del UTV rojo en el que viajaba Bastián, un punto que sorprendió y contrastó con lo que habían señalado los ocupantes de ese vehículo todoterreno.
Según el testimonio de la joven, cerca de las 19.50 de aquella tarde trágica tarde, ella y su novio intentaban salir del sector de médanos por un camino dificultoso. Explicó que circulaban a baja velocidad porque Molinari “tenía miedo de encajarse” y que habían ido “a dar unas vueltas” por la zona.
En ese contexto, Brisa sostuvo que “apareció de manera repentina un UTV a gran velocidad, de frente”, que impactó contra la parte delantera de la camioneta Volkswagen Amarok. La joven afirmó que su novio frenó de manera refleja al advertir la proximidad del otro vehículo y remarcó que el choque “sucedió muy rápido”.
La novia del conductor describió también quiénes viajaban en el UTV. Dijo haber visto que era conducido por una mujer de pelo negro, con una nena como acompañante. En el asiento trasero, agregó, viajaba un hombre adulto con un nene a upa —Bastián— y otra nena a su lado.
Tras el impacto, Brisa relató que ambos descendieron de la Amarok y se dirigieron hacia el UTV. “Vimos que bajó el hombre que estaba atrás, quien dijo ser el padre de los chicos, y dejó al nene inconsciente en el suelo. Estaba desesperado y comenzó a gritarle a mi novio”, declaró. Según indicó, intentó calmarlo y le pidió que revisara al niño, que no reaccionaba.
En su relato ante la Justicia, la joven detalló el estado de las otras dos menores. Señaló que una presentaba un pequeño corte o rasguño en el cuello, mientras que la otra tenía el rostro inflamado y sangrado nasal. Ambas, aseguró, estaban muy asustadas y lloraban, por lo que intentó contenerlas.
Brisa agregó que al lugar llegó un amigo de Molinari en otro UTV, quien trasladó al padre y al nene herido hasta la entrada del predio para pedir ayuda. Minutos después, otro conocido de la familia de las víctimas llevó a las dos nenas al hospital.
La joven afirmó además que, tras el accidente, ella, su novio y la conductora del UTV permanecieron en el lugar a la espera de la policía. En su testimonio, sostuvo que ninguno de los ocupantes del UTV llevaba puesto el cinturón de seguridad.
El relato de Brisa buscó aportar su percepción como acompañante y puso el eje en la velocidad y la aparición del otro vehículo. Mientras la causa avanzaba, Bastián continúa internado en el Hospital Provincial Materno Infantil “Victorio Tetamanti” de Mar del Plata, con lesiones cerebrales y cervicales severas , y su estado seguía siendo delicado.