La Justicia decretó la quiebra de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), la empresa que elaboraba los clásicos yogures y postres bajo licencia de SanCor. ARSA operaba dos plantas: una en Arenaza, partido de Lincoln de la provincia de Buenos Aires -con 180 trabajadores-, y otra en Monte Cristo, Córdoba, con 200 laburantes.