El paro convocado a nivel nacional tuvo una fuerte repercusión en la ciudad de Junín, donde se registraron interrupciones en distintos servicios públicos y una significativa adhesión de gremios locales. Durante la jornada, el transporte público funcionó de manera limitada, mientras que la actividad en dependencias estatales, bancos y establecimientos educativos se vio notablemente reducida. En el centro de la ciudad, el movimiento comercial fue menor al habitual, aunque algunos locales decidieron abrir sus puertas.
Desde los sectores sindicales destacaron el alto nivel de acatamiento y señalaron que la medida reflejó el malestar de los trabajadores frente a la situación económica y laboral actual. Representantes gremiales remarcaron que el paro se desarrolló de manera pacífica y que tuvo como objetivo visibilizar reclamos vinculados al poder adquisitivo, las condiciones de trabajo y las políticas económicas. En tanto, algunas organizaciones sociales acompañaron la jornada con manifestaciones y concentraciones en puntos estratégicos de la ciudad.
Por su parte, desde el ámbito comercial y empresarial se expresaron posturas divididas respecto al impacto de la medida, advirtiendo sobre las consecuencias económicas que genera la paralización de actividades.