La ciudad se encuentra en estado de atención tras la circulación de versiones que sugieren un posible traspaso del servicio de Obras Sanitarias Municipales a la órbita de Grupo Junín. Aunque desde sectores oficiales intentaron llevar calma, el arco sindical ya manifestó su preocupación por lo que consideran un "retroceso de 40 años" y una virtual privatización del recurso hídrico.
La advertencia gremial: "Nadie invierte para perder"
Ángel Wasniovsky, secretario general de la Unión Sindical de Trabajadores Municipales (USTM), fue tajante al referirse a los rumores. Si bien aclaró que no existe una confirmación oficial, advirtió sobre la lógica detrás de estos movimientos: "Quien busca privatizar algo lo hace porque genera una ganancia. Como ciudadano, me preocupa que terminen colocando medidores y los vecinos tengamos que pagar tres o cuatro veces más por el agua", señaló en declaraciones a Grupo La Verdad.
Wasniovsky también cuestionó la desinversión en el parque automotor municipal frente a la contratación de terceros: "Hay empresas privadas con camiones cero kilómetro mientras el municipio trabaja con vehículos muy viejos". Para el dirigente, las experiencias previas de tercerización, como el mantenimiento de caminos rurales, no han demostrado mejoras significativas en la prestación.
La postura de Obras Sanitarias: "No hay nada concreto"
Por su parte, Leopoldo Merli, referente de Obras Sanitarias con 25 años de trayectoria en el área, buscó bajarle el tono a la polémica, aunque sin descartar futuros escenarios de diálogo. "Hace décadas que se dice que vamos a pasar al Grupo Junín. Por el momento son solo comentarios; oficialmente no hay nada", afirmó.
Sin embargo, Merli reconoció que el sector se mantiene en alerta: "Con los trabajadores tuvimos una reunión y estamos al pie de lo que pueda pasar. Si la posibilidad avanza, habrá que sentarse, estudiar las formas y negociar, porque en el medio están los trabajadores".
Posible impacto económico directo
- Aumento de tarifas por lucro: Mientras el municipio gestiona el servicio con una tasa para cubrir costos, una empresa privada busca rentabilidad. Esto suele derivar en aumentos de tarifas por encima de la inflación para garantizar ganancias.
- El "fantasma" de los medidores: El traspaso facilita la instalación masiva de medidores. Si bien fomentan el ahorro, para el usuario significan el fin de la tasa fija y el inicio de facturas que pueden ser 3 o 4 veces más caras dependiendo del consumo familiar.
- Cargos por reconexión y mora: Las empresas privadas suelen tener políticas más estrictas de corte de servicio por falta de pago y cobran cargos elevados por mora o rehabilitación del suministro.
- Menor transparencia: Al ser gestionado por una sociedad anónima o privada, el acceso a los costos reales y las decisiones de inversión se vuelve menos directo que en la administración municipal, donde el vecino puede reclamar ante sus representantes electos
- Prioridad de la inversión: La empresa invertirá donde sea rentable (nuevos loteos de alto valor, por ejemplo) y no necesariamente donde sea una necesidad social o sanitaria urgente en barrios vulnerables.