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El campo bonaerense rechazó los cambios en la vacunación contra la aftosa y cargó contra la desregulación libertaria

Con un extenso comunicado, CARBAP advirtió sobre los riesgos de modificar la campaña de vacunación contra la fiebre aftosa.

Por Redacción

Lunes, 16 de marzo de 2026 a las 10:16

La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) salió al cruce del Gobierno Nacional por los cambios que en torno a la vacunación contra la fiebre aftosa. La administración libertaria habló de bajar costos y acelerar procesos, pero la entidad teme que se pierdan mercados y se fundan productores ganaderos. El antecedente más cercano.

La polémica empezó el viernes pasado cuando el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) oficializó la desregulación. La principal novedad es que, a partir de 2027, cualquier veterinario podrá aplicar la vacuna obligatoria, algo que hasta ahora solo podían hacer fundaciones habilitadas para tal fin.

Para CARBAP, este cambio se hizo “sin ningún tipo de justificación técnica que lo avale, de manera absolutamente inconsulta, sin evidencias económicas que lo respalden y en forma absolutamente inoportuna“. La entidad que preside el veterinario Ignacio Kovarsky agregó que “el modelo que se intenta implementar ya fracasó en el pasado”.

Efectivamente, la ganadería argentina atravesó una crisis similar a principios de los 2000. Todo empezó en mayo del 2000 cuando Argentina fue declarada zona libre de aftosa sin vacunación por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). Sin embargo, ya en marzo de 2001 las autoridades sanitarias tuvieron que reconocer que había más de 2000 focos de esta enfermedad desparramados por casi todo el país.

Ese brote terminó con el cierre de un centenar de frigoríficos, la pérdida de 75 mercados internacionales y un derrumbe del precio de la hacienda. A partir de ahí, el SENASA y los productores tuvieron que reflotar a las fundaciones que se habían desmantelado a fines de los 90 para erradicar la enfermedad.

El último brote fue en 2006 y desde entonces Argentina es considerada a la fiebre aftosa como una enfermedad exótica y la mayor parte del territorio está reconocido como zona libre con vacunación. Tal es así que en marzo de este año Japón aprobó el análisis de riesgo y se prepara para importar carne argentina en los próximos meses.

El principal temor de CARBAP es que las sucesivas desregulaciones generen una crisis similar. “Modificar de manera intempestiva el principal programa sanitario de nuestras carnes bovinas, sin los consensos necesarios y considerando nuestros antecedentes, en una región donde países vecinos avanzan hacia el estatus de libres de aftosa sin vacunación, puede generar un problema adicional o incluso una nueva barrera comercial innecesaria“, explicaron en un extenso comunicado difundido este lunes.

En este escenario, le pidieron diálogo al Gobierno Nacional para “consensuar mejoras y corregir desvíos en un marco de diálogo sincero y transparente, basado en números y datos concretos, no en consignas o creencias”.