Mientras los informes técnicos analizan tendencias macroeconómicas, el trabajo territorial revela una urgencia que no se detiene: cada vez más juninenses recurren a la asistencia básica para subsistir. Desde Cáritas Junín alertan que la demanda no solo no baja, sino que se ha diversificado y extendido a sectores que antes no necesitaban ayuda.
En diálogo con La Verdad, el diácono permanente Raúl Di Fiori, referente de Cáritas en la ciudad, fue contundente sobre el presente local: "Nosotros vivimos el día a día de nuestras comunidades. Lo que estamos viendo es un incremento; ese es el dato real de Junín".
Un golpe crítico a los abuelos de la ciudad
Lo que genera mayor preocupación en las sedes parroquiales es el crecimiento exponencial de adultos mayores y jubilados juninenses que ya no logran cubrir sus necesidades mínimas. La imposibilidad de costear medicamentos y alimentos básicos ha empujado a muchos abuelos a tocar la puerta de la iglesia por primera vez en sus vidas, marcando el punto más crítico de la demanda actual.
Este fenómeno ya no se limita a los sectores históricamente postergados, sino que alcanza a familias de clase trabajadora que, ante el elevado costo de la canasta básica, han quedado bajo la línea de pobreza, desbordando la capacidad de respuesta de sedes como San Cayetano, San Francisco o San Ignacio.
Respuesta ante la urgencia
Este incremento constante de vecinos ha obligado a la institución a reorganizar sus recursos. Según explicó Di Fiori, el voluntariado de las parroquias de Junín ha tenido que establecer horarios más amplios para poder recibir, escuchar y contener a la creciente cantidad de personas que se acercan buscando comida, pañales o ropa de abrigo.
El rostro detrás de la demanda
Para Cáritas, la frialdad de los porcentajes no alcanza para describir lo que ocurre en la ciudad. Di Fiori enfatizó que la mirada de la institución está puesta en la realidad humana de cada barrio:
"Para nosotros son personas que golpean la puerta con una necesidad concreta. No podemos cuantificarlo con tanta precisión como un informe publicado, pero el dato es el incremento que vemos diariamente en las parroquias", concluyó.
La situación deja en claro que, en Junín, el rol de las organizaciones sociales sigue siendo el principal sostén para cientos de juninenses que hoy luchan por cubrir sus necesidades básicas.
Donaciones, colectas, aportes
“Para nosotros es una enseñanza del Evangelio el compartir. Y entonces esto es lo que hacemos todos. Obviamente los chicos de los colegios, las, las parroquias que tienen colegio tienen una oportunidad mayor. Cada una de las Cáritas nuestras tiene contacto con los comedores que están en sus zonas. Hay mucha, solidaridad y hay mucha caridad. Pero nosotros miramos a las personas. Y hay mucha sensibilidad. Eso es algo que tiene que traernos alegría y nos compromete a no bajar los brazos”, expresó finalmente Di Fiori.
Fuente y foto laverdad.