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La crisis golpea al comercio juninense: caen las ventas, suben los costos y crece la preocupación por el empleo

Un relevamiento realizado durante el primer trimestre de 2026 refleja el difícil escenario que atraviesan los comercios de Junín. La caída del consumo, el aumento de los costos operativos y las dificultades para acceder al financiamiento condicionan la actividad del sector en un contexto económico nacional marcado por la pérdida del poder adquisitivo.

Por Redacción

Jueves, 11 de junio de 2026 a las 09:15

La prolongada crisis económica que atraviesa la Argentina continúa impactando de lleno en el comercio local. Durante el primer trimestre de 2026, los comerciantes de Junín enfrentaron una combinación de menores ventas, incremento de costos y perspectivas inciertas para los próximos meses, según surge de un relevamiento realizado en el sector.

Según un informe de la Sociedad Comercio e Industria, uno de los cambios más notorios en los hábitos de consumo está relacionado con los medios de pago. El 67% de los comercios consultados indicó que las transferencias bancarias y las billeteras virtuales son actualmente la modalidad más utilizada por los clientes, consolidándose como la principal herramienta para las operaciones diarias.

Las tarjetas de crédito con promociones especiales ocuparon el segundo lugar con el 13%, lo que demuestra que los consumidores continúan buscando descuentos y beneficios para concretar sus compras. El efectivo representó apenas el 10% de las operaciones, mientras que otras formas de pago alcanzaron otro 10%.

La caída del consumo es uno de los principales factores de preocupación. El 64% de los comercios relevados afirmó haber registrado una disminución en sus ventas durante los últimos meses. En contraste, el 22% señaló mejoras y un 14% indicó que los niveles de facturación se mantuvieron estables.

Los datos reflejan una tendencia negativa que se confirma al analizar la evolución interanual. Durante el primer trimestre de 2026, las ventas registraron una caída promedio del 14,9% respecto del mismo período de 2025. La retracción del poder adquisitivo y la cautela de los consumidores aparecen como algunos de los factores que explican este escenario.

A la baja en las ventas se suma una fuerte presión sobre los costos. El 93% de los comerciantes aseguró que sus gastos operativos aumentaron durante el último año. En promedio, el incremento fue del 28%, afectando directamente la rentabilidad de los negocios.

Los aumentos en alquileres, servicios, salarios y otros costos fijos se convierten así en uno de los principales desafíos para la sostenibilidad de las pequeñas y medianas empresas locales, especialmente en un contexto donde la demanda no logra recuperarse.

Las dificultades también comienzan a reflejarse en el empleo. El 71% de los comercios mantuvo sin cambios su plantilla de personal durante el primer trimestre, pero un preocupante 27% reconoció haber reducido trabajadores. Apenas el 2% incorporó nuevos empleados.

Las expectativas para los próximos meses tampoco muestran señales contundentes de recuperación. Si bien el 69% prevé mantener su dotación actual, un 22% anticipa nuevos recortes de personal y sólo el 9% espera sumar trabajadores.

En cuanto a las perspectivas comerciales, el sector aparece dividido. El 40% de los comerciantes cree que sus ventas se mantendrán estables durante el próximo trimestre, otro 40% anticipa una caída y apenas el 20% espera una mejora.

El acceso al financiamiento constituye otro de los problemas que enfrentan las pymes locales. Si bien el 49% de los comercios no necesitó recurrir a crédito externo en los últimos tres meses, entre quienes sí lo hicieron más de la mitad encontró dificultades para acceder a los fondos necesarios o no logró cubrir completamente sus necesidades.

Además, el destino del financiamiento evidencia las dificultades que atraviesa el sector. El 48% de los comercios que obtuvo crédito lo utilizó para afrontar gastos corrientes, como salarios, alquileres y deudas de corto plazo. Sólo el 9% pudo destinar esos recursos a inversiones productivas, como la compra de maquinaria, tecnología o vehículos.

De esta manera, el relevamiento expone la compleja realidad que atraviesa el comercio juninense, donde la prioridad ya no pasa por crecer o invertir, sino por sostener la actividad cotidiana en medio de un escenario económico que continúa generando incertidumbre.