Durante el transcurso del fin de semana, el personal del Cuartel de Bomberos de Junín debió desplegar operativos de emergencia en distintos puntos de la ciudad para sofocar siniestros desarrollados en inmuebles particulares.
Sábado por la madrugada: dos personas trasladadas al hospital tras un incendio en una habitación
El hecho de mayor gravedad se registró a las 02:33 del sábado, cuando una dotación de bomberos acudió tras una alerta de incendio en una vivienda ubicada en el Pasaje Mesa, entre C. Vargas y San José Obrero.
Al arribar al lugar, los efectivos constataron la presencia de un foco ígneo generalizado dentro de una habitación de aproximadamente 5 por 5 metros. De inmediato desplegaron tareas de extinción mediante el uso de la línea devanadera de la unidad, logrando sofocar las llamas y procediendo luego a las maniobras de enfriamiento y ventilación del inmueble.
Como consecuencia del fuego y la concentración de humo, dos personas identificadas como Natalia Giglione y Federico Gastón Rinaldi debieron recibir asistencia médica en el lugar por parte del personal del SAME. Ambos fueron trasladados conscientes al centro de salud local con quemaduras, cortes en el cuerpo y sintomatología por inhalación de humo.
En cuanto a los daños materiales, las pérdidas en el dormitorio incluyeron muebles de madera, prendas de vestir, mesas de luz, un equipo de aire acondicionado, aberturas y vidrios de la finca.
Viernes al mediodía: principio de incendio en un lavarropas
Por otra parte, el viernes a las 13:48, una dotación se desplazó hacia un domicilio ubicado sobre la calle Lliedal N.º 135.
En el lugar se verificó un principio de incendio originado en un lavarropas automático dentro de un lavadero independiente de 5 por 5 metros. Al momento de la llegada de las patrullas, el fuego ya había sido extinguido, aunque el recinto presentaba un importante ahumamiento generalizado.
Los bomberos realizaron tareas de ventilación, enfriamiento de la zona afectada y procedieron al retiro del artefacto hacia el patio de la propiedad. La dueña de la vivienda —quien realizó el llamado al 911— resultó ilesa y no requirió asistencia médica, sin registrarse daños en el resto del inmueble.