El Grupo de Artillería 10 «Teniente General Bartolomé Mitre» de Junín concretó la incorporación de casi 90 soldados voluntarios, en lo que representa una de las mayores convocatorias de personal registrada en los últimos años para la unidad militar con asiento en la ciudad.
Los nuevos integrantes de la fuerza provienen de distintos puntos del país. Entre ellos se destaca un importante grupo oriundo de la provincia de Formosa, además de jóvenes de Junín y de localidades de la región.
La incorporación se produce en un momento particular para el GA 10, que atraviesa un proceso de preparación y modernización de sus capacidades operativas. El incremento del personal permitirá afrontar las nuevas exigencias vinculadas con la estructura y el equipamiento que próximamente llegará a la unidad.
Parte de una estructura en proceso de modernización
El Grupo de Artillería 10 forma parte de la Brigada Mecanizada X, cuya comandancia de paz se encuentra en Santa Rosa, La Pampa.
Esta gran unidad de combate integra el denominado «Núcleo de Modernidad» del Ejército Argentino, un esquema que concentra algunos de los principales programas de renovación de equipamiento y capacidades de la fuerza.
En ese contexto, la llegada de los nuevos soldados se vincula con el proceso de actualización que atraviesa la unidad militar de Junín.
El ATMOS 2000, el nuevo sistema de artillería que llegará a Junín
Uno de los principales cambios que se proyectan para el GA 10 es la incorporación del sistema de artillería ATMOS 2000, una plataforma autopropulsada de 155 milímetros montada sobre ruedas.
El nuevo sistema reemplazará a los tradicionales cañones remolcados SOFMA de 155 mm, que forman parte del equipamiento de la unidad desde finales de la década de 1970.
El ATMOS 2000 representa un cambio significativo en términos de movilidad y capacidad operativa. A diferencia de las piezas remolcadas, el sistema está montado sobre un vehículo táctico y puede desplazarse rápidamente entre distintas posiciones.
Según sus especificaciones, el sistema puede alcanzar velocidades de hasta 100 kilómetros por hora en carretera y cuenta con un cañón de 155 mm y tubo de 52 calibres en su configuración estándar.
También incorpora sistemas digitales de navegación y control de tiro, además de herramientas para el cálculo balístico, lo que permite reducir los tiempos necesarios para entrar en posición y efectuar disparos.
El alcance depende del tipo de munición utilizada y puede ubicarse aproximadamente entre los 30 y los 40 kilómetros, mientras que su sistema de carga asistida permite alcanzar una cadencia de fuego de varios disparos por minuto.
Una nueva etapa para el cuartel juninense
La incorporación de casi 90 soldados voluntarios se produce, de esta manera, en paralelo con una transformación más amplia de la unidad.
Para el Grupo de Artillería 10, la llegada de nuevo personal y la futura incorporación de sistemas de artillería autopropulsados implican un cambio respecto del esquema con el que operó durante décadas.
El proceso posiciona nuevamente al cuartel de Junín dentro de los planes de modernización y reequipamiento del Ejército Argentino, con una estructura que deberá adaptarse a las nuevas tecnologías y a las capacidades operativas que demandará el material que se prevé incorporar.