La situación sanitaria en la Laguna de Gómez ha encendido las alarmas de cara a los meses de calor. De acuerdo con el último reporte emitido por el sistema de control de la Provincia de Buenos Aires, el espejo de agua local se mantiene bajo alerta naranja. Esta categoría oficial representa un estado de riesgo medio e implica que el recurso hídrico no es apto para el uso recreativo ni deportivo.
El peligro silencioso en la pesca y el consumo
La Laguna de Gómez es históricamente un polo de gran atracción para la pesca deportiva y de subsistencia, lo que añade un factor de riesgo crítico durante esta alerta:
- Consumo de pescado contaminado: Las cianobacterias liberan toxinas que no solo flotan en el agua, sino que son absorbidas por la fauna acuática. Los peces acumulan estas sustancias nocivas en su tejido muscular y en sus vísceras.
- El calor no elimina la toxina: Cocinar, hervir o freír el pescado extraído de la laguna no destruye las cianotoxinas. Quien consume la pesca de un área afectada se expone directamente a una intoxicación alimentaria de gravedad.
- Manipulación de equipos: El solo hecho de limpiar las presas o lavar las líneas y redes con agua de la laguna expone las manos y la piel a la absorción de los microorganismos.
¿Qué significa la alerta naranja provincial?
El cianosemáforo, gestionado por especialistas del gobierno bonaerense, determina los niveles de peligro en las lagunas de la provincia. La vigencia de la alerta naranja en Junín se traduce en restricciones severas e inmediatas:
- Prohibición de contacto: Está estrictamente vedado bañarse, ingresar al agua o realizar actividades náuticas que impliquen salpicaduras.
- Aspecto visual: El agua en los sectores afectados presenta una coloración verde intensa, con acumulación de algas en la superficie que forman capas espesas o filamentos.
La Provincia mantiene a Junín dentro de una lista de municipios afectados por esta misma condición crítica, producto de factores como la falta de caudal, el estancamiento del agua y el exceso de nutrientes que alimentan a las bacterias. Las autoridades provinciales reiteran la recomendación de respetar las señalizaciones en los accesos al balneario para evitar consecuencias sanitarias en la población.
- Efectos en humanos: Cuadros severos de vómitos, diarrea, fiebre y problemas respiratorios.
- Alto riesgo para mascotas: Los perros son el grupo más expuesto y vulnerable. Al beber agua directamente en las orillas de la laguna o lamer su pelaje húmedo, pueden sufrir intoxicaciones graves o letales.