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Capitanes argentinos en la Copa del Mundo

Desde su primera participación en 1930 hasta la consagración en Catar: estos fueron los nombres propios que portaron la cinta de la Selección argentina.

Por Redacción

Jueves, 28 de mayo de 2026 a las 09:00

Desde los primeros pasos de la Selección argentina en la Copa Mundial de la FIFA™ hasta la actualidad, distintos nombres propios asumieron la responsabilidad de portar la cinta de capitán en el máximo escenario internacional. Referentes dentro y fuera del campo, cada uno de ellos representó una etapa particular en la historia del combinado albiceleste en cada una de sus participaciones. A continuación, un repaso de todos los capitanes de Argentina en las citas mundialistas.

La Selección argentina tuvo un destacado rendimiento en la primera Copa Mundial de la FIFA™. El combinado dirigido por Francisco Olazar, que arribaba como campeón de la Copa América en 1927 y 1929, era capitaneado por Manuel Ferreira, delantero de Estudiantes de La Plata.

Antes del segundo partido de la primera fase, en el triunfo por 6-3 ante México, “Nolo” Ferreira retornó para rendir un examen de la carrera de Escribanía, que estudiaba en la Universidad de Buenos Aires; en ese encuentro el arquero Ángel Bossio heredó la capitanía.

Ferreira volvió a Uruguay para formar parte del plantel que llegaría a la final y caería ante el conjunto anfitrión por 4-2. El nacido en Trenque Lauquen integró la delantera junto a los dos máximos anotadores del certamen: Guillermo Stábile (8 goles) y Carlos Peucelle (4 goles).

José Eduardo Nehin fue el abanderado argentino en el ingreso al Estadio Olímpico de Roma en el único encuentro que el seleccionado disputó en esa edición, en la derrota ante Suecia por 3-2 (los tantos argentinos los convirtieron Ernesto Belis y Alberto Galateo).

Nehin, que se desempeñaba como lateral derecho y se distinguía por su capacidad goleadora a pesar de ocupar la zaga defensiva, fue el único oriundo de la provincia de San Juan en disputar –hasta la actualidad– una Copa Mundial de la FIFA™ con la camiseta albiceleste.

El defensor surgido de Quilmes, que luego se convertiría en símbolo de Racing Club, fue el capitán de la Selección Argentina campeona de la Copa América 1957, celebrada en Perú. Con un pasado cercano triunfal, el combinado argentino viajó a Suecia para volver a disputar una cita mundialista luego de 24 años.

Fuerte físicamente, férreo en la marca y líder nato, “Don Pedro del Área” fue el principal referente del equipo comandado por Guillermo Stábile –goleador de la Copa Mundial de la FIFA Uruguay 1930™– desde 1939.

Juan Carlos Lorenzo, en su primera experiencia mundialista como director técnico de la selección, nombró al mediocampista Rubén Navarro como capitán para la Copa Mundial de la FIFA Chile 1962™. El por entonces volante de Independiente lució el brazalete en su brazo en los primeros dos partidos: en la victoria por 1-0 ante Bulgaria y derrota ante Inglaterra por 3-1.

La igualdad sin goles ante Hungría, que representó la eliminación de Argentina en fase de grupos, lo tuvo como capitán a Martín Pando, el mediocampista de River Plate.

Antonio Rattín, ídolo y referente de Boca Juniors, llegó como capitán argentino a la competición más importante a nivel selecciones en 1966. Temperamental, tenaz y de gran despliegue, el “Caudillo” fue el mediocampista central del elenco dirigido por Juan Carlos Lorenzo, que se destacaba por su solidez defensiva y su pragmatismo táctico.

Rattín fue expulsado en cuartos de final en la derrota por 1-0 ante Inglaterra, la selección anfitriona que posteriormente se proclamaría campeona.

El “Mariscal” Roberto Perfumo, que ya había estado presente en la Copa Mundial de la FIFA Inglaterra 1966™, fue el capitán del combinado nacional en la edición llevada a cabo en Alemania. Dueño de una técnica poco habitual para un defensor de su época, Perfumo sobresalía por su lectura de juego, su capacidad de marca y su elegancia con la pelota dominada.

Perfumo era uno de los seis jugadores argentinos de aquel plantel que, en ese entonces, se desempeñaban en ligas extranjeras (militaba en las filas del Cruzeiro, en Brasil). Su figura simbolizaba experiencia y autoridad en una zaga que además contaba con la presencia de Ángel Bargas y Ramón Heredia, jugadores del Nantes (Francia) y Atlético Madrid (España), respectivamente.

Tras cuatro años como entrenador de Huracán, César Luis Menotti llegó a la dirección técnica de la selección argentina tras la renuncia de Vladislao Cap. Y el “Flaco” eligió a Daniel Passarella como el estandarte del plantel que disputaría su primera competición delante de su público, en la República Argentina.

El “Kaiser”, un defensor que se lucía por su presencia, sus incursiones ofensivas y su capacidad técnica inusual para ser marcador central–y que convirtió un tanto en la victoria ante Francia por 2-1– fue uno de los principales artífices de la primera conquista de Argentina en una Copa Mundial de la FIFA™.

Ya como jugador de la Fiorentina de Italia, a sus 29 años, Passarella volvió a portar la cinta en el equipo que llegó a suelo europeo con la ambición de defender el título. El combinado quedó eliminado en la segunda fase, luego de caer ante Brasil e Italia (posteriormente campeona de dicha edición).

El defensor, sin embargo, tuvo un buen desempeño y fue uno de los goleadores del equipo junto a Daniel Bertoni y Diego Maradona: anotó en el triunfo ante El Salvador (2-0) y en la derrota ante Italia (1-2).

Carlos Salvador Bilardo, en su primera cita mundialista como entrenador de la selección argentina, eligió a Diego Maradona como el referente del plantel que viajaría a México para alzar su segundo título a nivel mundial.

Maradona, como figura rutilante del Napoli de Italia, convirtió cinco goles (uno en fase de grupos vs. Italia, dos en cuartos de final ante Inglaterra, y dos en la semifinal ante Bélgica) y terminó como escolta del inglés Gary Lineker en la tabla de máximos artilleros.

Italia fue el escenario de la segunda Copa Mundial de la FIFA™ con Diego Armando Maradona como capitán argentino. Los dirigidos por Carlos Salvador Bilardo avanzaron a octavos de final como uno de los mejores terceros de la fase de grupos.

En octavos de final, “Pelusa” dio la asistencia del gol de Claudio Cannigia en el triunfo por 1-0 ante Brasil. En cuartos de final erró su penal en la definición ante Yugoslavia, pero pudo redimirse convirtiendo su disparo desde los doce pasos (también en un agónico desenlace, ante el local, Italia, en semifinales). En la final, ante Alemania, los europeos se impusieron por 1-0 y le impidieron a Maradona levantar su segunda Copa Mundial consecutiva.

Alfio Basile asumió como nuevo entrenador de la Selección Argentina luego del exitoso ciclo de Bilardo. El técnico sostuvo a Diego Maradona y a Oscar Ruggeri, emblemas del elenco campeón del Mundo en 1986 y finalista de 1990, como capitán y subcapitán, respectivamente.
En las victorias ante Grecia y Nigeria, Maradona fue quien capitaneó a su conjunto, mientras que el “cabezón” Ruggeri hizo lo propio en las caídas ante Bulgaria –en fase de grupos– y Rumania, en la instancia de octavos final.

Daniel Passarella, que había experimentado en carne propia el honor de ser capitán del seleccionado argentino, designó en esa función a Diego Simeone. El “Cholo”, líder natural reconocido por su voz de mando, también se caracterizaba por ser aguerrido y disciplinado tácticamente, dos cualidades que además contagiaba al resto de sus compañeros.

En el tercer cotejo de la fase de grupos, ante Croacia, Simeone ingresó en el segundo tiempo. Quien comenzó como capitán ese partido fue el goleador argentino en dicha edición, Gabriel Omar Batistuta.

Durante las eliminatorias sudamericanas camino al certamen mundialista, el capitán de la selección dirigida por Marcelo Bielsa había sido el experimentado defensor Roberto Ayala. Una lesión muscular en su muslo izquierdo, en el calentamiento precompetitivo antes del debut frente a Nigeria, no le permitió al “Ratón” formar parte del equipo titular y su rol lo heredó Juan Sebastián Verón en los dos primeros encuentros.

Gabriel Batistuta, en el tercer partido de la fase de grupos ante Suecia, fue quien portó la cinta en el empate 1-1 que significó la eliminación del equipo sudamericano.

El vínculo entre Juan Pablo Sorín y José Pekerman ostentaba un largo recorrido y una historia fructífera representando a su país. Ambos habían sido campeones en la Copa Mundial de la FIFA Sub-20 Catar 1995™, en la cual el lateral izquierdo fue elegido como capitán por Pekerman.

Para Sorín, que integró planteles argentinos en dos Copas Mundiales de la FIFA™, la derrota ante la selección teutona por penales, en cuartos de final, marcó el cierre de su etapa con el combinado nacional tras 75 presencias.

El mediocampista que por ese entonces se desempeñaba en el Liverpool de Inglaterra fue el nombre propio elegido por Diego Armando Maradona, en su debut como entrenador en una Copa Mundial de la FIFA™, para portar la cinta de capitán. El “Jefecito”, a sus 26 años, fue el referente de un plantel cargado de nombres propios de peso como Gabriel Heinze, Juan Sebastián Verón y Walter Samuel, entre otros.

El nacido en San Lorenzo, provincia de Santa Fe, ya era consciente de lo que significaba liderar un equipo con la camiseta albiceleste: fue capitán en citas mundialistas en su paso por las Selecciones Sub-15, Sub-17 y Sub-20. Incluso debutó antes en el combinado mayor de su país que en su club formativo, River Plate, en una muestra explícita de carácter, jerarquía y madurez. Lionel Messi, que era el subcapitán, heredó la cinta en el tercer partido de la fase de grupos, ante Grecia.

El entrenador Alejandro Sabella le dio continuidad a la capitanía de Lionel Messi en el combinado albiceleste. Con el brazalete en su brazo izquierdo desde el debut en la competición –a diferencia de la edición anterior–, Messi encabezó la gesta que llevó a su selección a una nueva final de una cita mundialista.

Alemania terminaría consagrándose campeona, pero las estadísticas individuales del argentino lo exhibirían como uno de los mejores de la competición: convirtió cuatro goles, brindó una asistencia y recibió el Balón de Oro.

El rosarino, que llegó con 30 años a la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™, llegó como líder indiscutido de un plantel con jugadores de mucha experiencia y rodaje en el plano internacional.

Messi anotó en la victoria agónica ante Nigeria, en fase de grupos, que le permitió a su selección avanzar a la siguiente fase. En octavos de final, los dirigidos por Jorge Sampaoli perdieron por 4-3 ante Francia, que posteriormente levantaría el trofeo al final del certamen.

La Copa Mundial de la FIFA Catar 2022™ fue la primera competición de dicha magnitud que encontró a Lionel Messi fuera del Barcelona. El capitán argentino, que en ese entonces representaba al PSG de Francia, no sólo se convirtió en el primer jugador de su país en portar la cinta en cuatro ediciones diferentes sino que, además, en el tercer partido de la fase de grupos (ante Polonia) pasó a la historia como el argentino con más presencias en Copas Mundiales de la FIFA™.

En su cuarto intento Messi se pudo consagrar campeón del mundo con su selección. Los números evidenciaron una actuación destacada del referente argentino: obtuvo –una vez más– el Balón de Oro, convirtió siete goles (tres de ellos en la final) y dio tres asistencias.

Informe y foto: Copa Mundial de la FIFA.