En el corazón del partido de Junín, un rancho histórico recupera su esplendor. Con una milonga que ya es éxito y un ambicioso proyecto de turismo rural, Eva Liliana Albrecht y Guillermo Benjamín Mulvihill invitan a viajar en el tiempo.
Hay lugares que guardan historias en sus paredes de barro y ladrillo, y el rancho de La Fulana es uno de ellos. Ubicado en la localidad de Fortín Tiburcio, este edificio que data de 1830 —y que supo ser una pulpería que brindó refugio a personajes de leyenda— ha vuelto a la vida gracias al empeño y el buen gusto de sus dueños.
Un aniversario a puro tango
El pasado fin de semana, La Fulana celebró su primer aniversario con dos jornadas inolvidables. La noche del sábado, la glorieta del predio se llenó de magia: 150 personas se acercaron para disfrutar de la Milonga La Fulana, bailando hasta el amanecer bajo las estrellas. La musicalización, pieza clave de la velada, estuvo a cargo de Oscar Bovet y Daniel Urocevich, quienes lograron un clima único de nostalgia y alegría.
La celebración continuó el domingo bajo el sol del campo, donde el aroma a parrillada y una selección de postres artesanales coronaron un fin de semana de éxito total.
Naturaleza y tradición: Lo que se viene
Pero esto es solo el comienzo. El proyecto de Eva y Guillermo busca transformar este rincón histórico en un restaurante de campo de referencia. La propuesta es integral: además de la excelente gastronomía, el predio contará con un sector delimitado para el acampe y casillas rodantes, equipado con duchas y todas las comodidades.
La Fulana se perfila como el destino ideal para los turistas que buscan desconectar de la ciudad, disfrutar de la naturaleza y recibir esa calidez humana que solo sus dueños saben brindar.
¿Querés vivir la experiencia? Fortín Tiburcio te espera para descubrir que la historia, cuando se cuenta con pasión, se baila y se disfruta en cada rincón de La Fulana.