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Por el bono congelado por Milei, los jubilados de la mínima ya perdieron $51.921 por mes y resignan más de $623.000 al año

Quienes perciben el haber mínimo sufrieron una caída real del 10,3% en su bolsillo total y, al mantenerse fijo el refuerzo frente a la inflación, seguirán perdiendo ingresos mes a mes de forma consecutiva.

Por Redacción

Sabado, 16 de mayo de 2026 a las 16:37

La fórmula de movilidad previsional actual expone una profunda desigualdad en el sistema previsional argentino. Mientras que los haberes más altos lograron ganarle terreno a la inflación, los jubilados de menores ingresos sufren el impacto de un ajuste encubierto: el congelamiento del bono de refuerzo. Al no recibir los aumentos porcentuales que se aplican al haber base, este suplemento pierde valor mes a mes, arrastrando a los sectores más vulnerables a una pérdida sistemática de su poder adquisitivo.

 

 

La trampa del bono fijo frente a la inflación

El principal factor de este deterioro es la forma en que se aplican los aumentos. La fórmula de movilidad actual actualiza los haberes previsionales de manera regular, pero deja afuera al bono complementario. Al mantener este refuerzo con un valor nominal fijo frente a una inflación constante, el ingreso total real de quien cobra la mínima se achica inevitablemente.

Según un informe elaborado por el economista Nadin Argañaraz, el impacto de esta medida se traduce en números críticos:

  • Caída real del ingreso: Entre noviembre de 2023 y abril de 2026, el poder de compra de los jubilados que perciben la mínima con bono acumuló una caída real del 10.3% en su bolsillo total.

 

 

El impacto en el bolsillo: mes a mes y en el año

La pérdida no es solo un porcentaje abstracto, sino dinero concreto que falta para cubrir la canasta básica. El estudio de Argañaraz detalla que para no perder contra la inflación acumulada, un jubilado de la mínima con bono debería haber percibido $502.207 en abril de 2026; sin embargo, debido al congelamiento del refuerzo, terminó cobrando solo $450.286.

Esta brecha de $51.921 menos por mes significa que el jubilado resigna $623.052 al año, una cifra que equivale a perder 1.8 ingresos mensuales completos en los últimos dos años y medio.

 

 

 

 

Una crisis estructural que viene desde 2017

El rezago de la mínima no es un fenómeno exclusivo de los últimos meses, sino la continuidad de un deterioro crónico. Al ampliar la mirada hacia los últimos ocho años y cuatro meses (2017-2026), el informe del economista demuestra que el impacto de las sucesivas fórmulas y la inflación es devastador:

  • Pérdida histórica en meses: Desde 2017, un jubilado de la mínima con bono resignó un total de 17.3 ingresos mensuales.
  • Pérdida histórica en pesos: Traducido a valores de abril de 2026, ese retroceso histórico representa una pérdida acumulada cercana a los $11.4 millones de pesos. Para los haberes más altos (tres mínimas), la pérdida acumulada asciende a unos $51.6 millones.

El congelamiento del bono expone la urgencia de revisar el mecanismo de compensación para los sectores de menores recursos, quienes hoy pagan el costo más alto de la licuación de las partidas previsionales.

Fuente latecla