El plan de ajuste en el INTA sumó un nuevo capítulo con la aprobación del cierre de 14 agencias de extensión rural en las provincias de Buenos Aires y Córdoba, en una medida que marca un avance significativo en el proceso de reestructuración del organismo.
La decisión fue avalada por el Consejo Directivo, el órgano de gobernanza que reúne a representantes del sector agropecuario, universidades y el Gobierno nacional, y forma parte de la estrategia oficial para rediseñar la estructura operativa del instituto.
En territorio bonaerense, el recorte impactará en distintas regiones. En el área de Buenos Aires Norte dejarán de funcionar las agencias de Vedia y Rojas, mientras que en el sur provincial el ajuste alcanzará a sedes ubicadas en Laprida, General La Madrid, Benito Juárez, Lobería, Otamendi, Necochea, Balcarce, Mayor Buratovich y Saladillo.
En tanto, en Córdoba se avanzará con el cierre de las agencias de Oncativo, La Carlota y Ucacha.
Con esta nueva tanda, el total de dependencias eliminadas asciende a 24 si se suman los diez cierres previamente oficializados en otras regiones del país, entre ellos la agencia de Sáenz Peña, en Chaco, y la disolución del Centro Regional AMBA.
El recorte se enmarca en la denominada “propuesta integral de Adecuación y Fortalecimiento de los Recursos Humanos en INTA”, un plan que proyecta reducir de 299 a 252 las agencias de extensión rural a nivel nacional, lo que implica la eliminación de 48 sedes.
La medida genera preocupación en el sector, ya que las agencias de extensión cumplen un rol clave en el acompañamiento técnico a productores, especialmente en zonas rurales, donde funcionan como nexo entre el conocimiento científico y la producción agropecuaria.
De este modo, el avance del ajuste no solo redefine la estructura del organismo, sino que también abre interrogantes sobre el alcance territorial y el impacto en el desarrollo productivo en distintas regiones del país.