En un movimiento clave para las finanzas locales, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, encabezado por Axel Kicillof, hizo efectivo el primer tramo de asistencia financiera para Junín. El intendente Fiorini recibió una partida de $50.770.000, correspondientes a fondos no reintegrables que se integran directamente a las arcas municipales.
Esta inyección de recursos llega en un momento determinante para la administración local. Al ser fondos de libre disponibilidad, el jefe comunal podrá decidir el destino de los mismos según las urgencias del distrito, ya sea para garantizar servicios esenciales, mantenimiento urbano o el cumplimiento de compromisos salariales, sin la obligación de devolver el dinero a la Provincia.
Un alivio ante el recorte nacional
El desembolso impulsado por Kicillof representa el 8% del total de un bono que podría alcanzar los $232.338 millones a nivel provincial. Para Junín, los $50,77 millones —asignados mediante el Coeficiente Único de Distribución (CUD)— funcionan como un respaldo directo a la gestión de Fiorini frente a la caída de la recaudación y la quita de transferencias desde el Gobierno Nacional.
Impacto en la región
Mientras la gestión de Fiorini comienza a ejecutar estos recursos, otros distritos de la zona también percibieron sus respectivos montos: Chacabuco ($123,91 millones), Lincoln ($78,50 millones) y General Viamonte ($51,56 millones). La medida de la Provincia busca dar previsibilidad a los intendentes del interior bonaerense para sostener el ritmo de la gestión local en los próximos meses.