En el marco de la Marcha Federal Universitaria convocada por el Consejo Interuniversitario Nacional, la UNNOBA concentró su actividad en el Edificio Elvira Rawson de Dellepiane de la ciudad de Junín. La jornada de visibilización buscó alertar a la sociedad sobre la crítica situación financiera que atraviesa la educación superior y la ciencia argentina ante el recorte de fondos implementado por el Gobierno Nacional.
La vicerrectora de la institución, Florencia Castro, encabezó el reclamo y manifestó su preocupación por el escenario actual, señalando que la universidad enfrenta una caída real del 45,6% en su presupuesto. Durante la jornada, la funcionaria explicó que la falta de recursos ha llegado a un punto tal que las autoridades deben elegir diariamente entre reparaciones básicas de infraestructura, como arreglar un baño o un techo, poniendo en riesgo la operatividad de los edificios.
En términos salariales, el reclamo destaca la precariedad de los ingresos docentes, donde un ayudante recién ingresado percibe apenas 200.000 pesos. El objetivo de la movilización es lograr una actualización que eleve ese piso a los 300.000 pesos para intentar equiparar el costo de vida actual. Asimismo, Castro subrayó que no se solicitan recursos extraordinarios, sino el cumplimiento de una ley que garantice el pago de insumos críticos como el nitrógeno para laboratorios y la correcta gestión de residuos patogénicos.
Finalmente, la vicerrectora reivindicó a la UNNOBA como un motor fundamental de movilidad social en la región. Con más de 5.000 graduados y una tasa de empleo del 95% en sus profesiones, la universidad se posiciona como el espacio donde convergen distintos sectores sociales. Castro concluyó que la defensa de la universidad pública es, en última instancia, la defensa de la posibilidad de estudio para quienes, sin el Estado, no podrían acceder a una formación profesional.