Las vacaciones de invierno comenzan con un panorama poco alentador para el sector hotelero de Junín. Lejos del movimiento que históricamente genera el receso escolar, los establecimientos registran un nivel de reservas muy bajo y reconocen que atraviesan una de las temporadas más complicadas de los últimos años.
Los empresarios coinciden en que la caída del poder adquisitivo y la retracción del turismo interno impactan de lleno en la actividad. Si bien mantienen expectativas de que aparezcan reservas de último momento, admiten que, por ahora, la demanda está muy por debajo de la habitual para esta época del año.
Víctor Casella, en declaraciones a laverdad, explicó que el nivel de consultas y reservas continúa siendo escaso y señaló que la situación no es exclusiva de Junín, sino que se replica en distintas ciudades del país. "Uno siempre tiene expectativas y esperanza, pero el nivel de reservas es muy bajo. Lo hablé con colegas y coincidimos en que hace un tiempo ya nos viene pasando esto", sostuvo.
El empresario destacó que Junín cuenta con una importante oferta turística, deportiva y gastronómica, además de la laguna Gómez, lo que permite que algunos fines de semana registren un mayor movimiento gracias a espectáculos y competencias deportivas. Sin embargo, aclaró que durante la semana la ocupación cae considerablemente y resulta muy difícil sostener la actividad.
Además, remarcó que el complejo escenario económico condiciona las decisiones de quienes habitualmente realizaban escapadas durante las vacaciones. "La clase media perdió mucho poder adquisitivo. Podemos ofrecer promociones y descuentos, pero el movimiento sigue siendo bajo y eso no depende de nosotros", afirmó.
Por su parte, Nadia Gazzotti describió un escenario aún más delicado. Indicó que las reservas para estas vacaciones de invierno no alcanzan el 20% de la capacidad del hotel y que los fines de semana la ocupación apenas ronda el 40%.
"Sigue siendo complicada la realidad del sector. Hace meses que venimos trabajando así y lo sentimos mucho", expresó la empresaria, quien explicó que debió reorganizar el funcionamiento del establecimiento para sostener las fuentes laborales. Entre las medidas adoptadas mencionó el otorgamiento de vacaciones al personal como una alternativa para evitar despidos, aunque reconoció que los costos fijos continúan siendo elevados.
Gazzotti aseguró que, pese a que Junín históricamente fue una ciudad de paso para quienes viajan hacia distintos destinos turísticos, la situación actual no tiene antecedentes recientes. "Hace años que no veo una realidad como la que nos toca vivir este invierno", manifestó, al tiempo que atribuyó el escaso movimiento tanto al contexto económico como a la retracción general del consumo.
A pocos días del inicio del receso escolar, el sector mantiene la esperanza de que las reservas de último momento permitan mejorar la ocupación. Sin embargo, el balance inicial refleja una realidad que preocupa a los hoteleros, quienes observan una temporada invernal muy lejos de las expectativas y marcada por uno de los niveles de actividad más bajos de los últimos años.