A medida que avanzan las investigaciones, comenzaron a conocerse nuevos detalles del grave accidente protagonizado por un micro de larga distancia de la empresa Vía TAC que, durante la madrugada de este viernes, cayó desde un puente sobre la Ruta Nacional 7, en el kilómetro 135, a la altura de Carmen de Areco.
Si bien el hecho no dejó víctimas fatales, el saldo fue de 20 personas heridas, entre ellas un bebé y los dos choferes de la unidad, que viajaba desde Laboulaye (Córdoba) y San Luis con destino final en Avellaneda.
Uno de los datos que surgió en las últimas horas fue el relato de varios pasajeros, quienes coincidieron en que el fuerte temporal que afecta a gran parte de la provincia de Buenos Aires habría sido determinante en el accidente. Según uno de los testimonios, una intensa ráfaga de viento sorprendió al micro cuando cruzaba el puente sobre el Arroyo La Guardia, provocando que el conductor perdiera el control y el vehículo terminara precipitándose al vacío.
Además, un pasajero reveló que uno de los choferes habría intentado saltar del colectivo cuando advirtió que el impacto era inevitable. De acuerdo con su versión, el conductor abrió una de las puertas laterales mientras el micro aún estaba en movimiento y se arrojó segundos antes de la caída. Esa circunstancia todavía no fue confirmada oficialmente y forma parte de la investigación que llevan adelante las autoridades.
El operativo de rescate demandó un importante despliegue de bomberos voluntarios, personal policial, equipos médicos y agentes de Corredores Viales. Entre las tareas más complejas estuvo la liberación de una mujer mayor que había quedado atrapada con uno de sus brazos dentro del vehículo, mientras que un bebé también debió ser asistido y trasladado a un centro de salud.
El jefe de Defensa Civil de San Antonio de Areco, Fabián Maira, confirmó que 19 de los heridos fueron derivados al hospital local y destacó que, pese a la violencia del impacto, no hubo que lamentar fallecidos.
Mientras continúan las pericias sobre la unidad y se analizan los testimonios de pasajeros y del chofer que conducía el micro al momento del accidente, la principal hipótesis apunta a que las intensas ráfagas de viento registradas durante la madrugada habrían sido un factor determinante en el siniestro, aunque no se descarta que la investigación evalúe otros elementos que pudieron influir en la pérdida de control del vehículo.