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Corazón y pases cortos

Argentina venció a Inglaterra por dos a uno luego de dar vuelta el resultado y se metió nuevamente en la final de la Copa del Mundo.

Por Redacción

Miércoles, 15 de julio de 2026 a las 20:33

Argentina es finalista de la Copa del Mundo por segunda vez consecutiva y por séptima vez en su historia. La Albiceleste venció a Inglaterra por dos a uno y nuevamente dio vuelta el resultado ya que a los 85 minutos estaba perdiendo uno a cero pero apaercieron Enzo Fernández y Lautaro Martínez para contrarrestar el tanto que había marcado Gordon a los 55.

Toda la histeria que se había generado fuera del campo pareció trasladarse adentro y las discusiones y fricciones formaron parte importante de un primer tiempo que comenzó con el control inglés pero que cuando Argentina se dedicó a jugar llevó el trámite al campo de enfrente. El conjunto de Scaloni se activó a partir de Paredes y el descenso de Messi pero sufrió por el sector derecho en el retroceso de Molina y la intención de Simeone más vinculada a correr que a jugar ante un oponente, Spence, preparado para esa lógica; mientras que Bellingham produjo lo mejor de los de Tuchel en ofensiva.

La segunda parte comenzó igualmente con el dominio que Argentina había evidenciado en el cierre del primero pero tal vez en su mejor momento llegó el gol de Inglaterra en una jugada aislada en la que Gordon apareció por el segundo palo anticipando a Molina. Sin embargo, una vez más, en el momento más crítico, floreció el orgullo y el juego. La Albiceleste arrinconó a los ingleses potenciado por los cambios y llenó de situaciones de gol el arco de Pickford que fue figura junto a los palos del arco hasta que Enzo Fernández, a los 85 minutos, venció al arquero desde afuera del áera.

La jugada se había iniciado por la derecha y por ese mismo sector, en el descuento, ya con un Messi con la bandera en la mano, ideó una acción en la que enganchó, desbordó y metió un preciso centro de derecha para que Lautaro Martínez anote de cabeza en el segundo palo.
Argentina fue una tromba en ese segundo tiempo y tuvo su mejor momento futbolístico en el Mundial para acceder nuevamente a una final de la mano de los lioneles, Scaloni y Messi.