El aumento de los costos de funcionamiento terminó por dejar sin transporte diario a cientos de vecinos de la región. La empresa La Nueva confirmó el levantamiento del servicio que unía Junín con General Arenales y otras seis localidades de la Cuarta Sección Electoral, al asegurar que la actividad se volvió imposible de sostener desde el punto de vista económico.
Según explicó el propietario de la firma, Raúl Purini, la decisión responde al fuerte incremento que registró el gasoil durante los últimos meses, sumado al encarecimiento del mantenimiento de las unidades y de los costos operativos.
En declaraciones al diario Democracia, el empresario sostuvo que el gasoil aumentó alrededor de un 90%, mientras que el mantenimiento de los colectivos supera el 200% de incremento. Además, indicó que cada jornada de funcionamiento representa un costo cercano a los 250.000 pesos.
Purini señaló que, para cubrir esos gastos sin ningún tipo de asistencia, los pasajes deberían costar entre 15.000 y 20.000 pesos, una cifra que muchos usuarios no pueden afrontar.
"Pago todo lo que tengo que pagar para trabajar tranquilo, pero los gastos me terminaron comiendo. No saco ni para cubrir los costos", afirmó.
El empresario también lamentó la falta de respuestas por parte de los distintos niveles del Estado y aseguró que la empresa está dispuesta a buscar una solución conjunta.
"Estamos abiertos al diálogo con Nación, Provincia, los municipios o quien fuera, no importa el color político. Con poco se puede destrabar el conflicto, pero nadie levantó el teléfono para hablar con la empresa", expresó.
La suspensión del recorrido afecta directamente a los vecinos de Arribeños, Ferré, La Trinidad, Ascensión, Agustina y Tiburcio, además de General Arenales, localidades que dependen en gran medida de este servicio para realizar trámites, acceder a la atención médica, estudiar o trabajar.
"¿Qué hacemos con Ascensión, Agustina, Ferré o La Trinidad?", se preguntó Purini al advertir que esos pueblos quedarán aún más aislados, especialmente quienes no cuentan con vehículo propio.
Finalmente, remarcó que la empresa no reclama un subsidio total, sino la posibilidad de abrir una instancia de diálogo para encontrar una alternativa que permita garantizar la continuidad del servicio.
"Son los lugares más marginados en materia de transporte y donde la gente más necesita este servicio. La gente nos pide encarecidamente que sigamos, pero nosotros no podemos solos. Nosotros no pedimos que subsidien el cien por ciento. Lo único que planteamos es sentarnos a conversar para ver qué puede aportar cada uno", concluyó.