El bolsillo de los automovilistas juninenses volvió a recibir un nuevo golpe. Con la última actualización aplicada por YPF, los combustibles registraron un nuevo aumento y la nafta Infinia rompió por primera vez la barrera de los $2.300 por litro, consolidando una escalada de precios que no da tregua.
En las estaciones de servicio de Junín, la nafta Súper pasó a costar $2.108 por litro, mientras que la Infinia alcanzó los $2.303. En cuanto al gasoil, el Diesel 500 quedó en $2.294 y el Infinia Diesel llegó a $2.415 por litro.
El incremento no sólo impacta en quienes utilizan el vehículo para trasladarse diariamente. También repercute en la actividad agropecuaria, el transporte de cargas, los comercios y las pequeñas empresas, que ven cómo aumentan sus costos operativos en un contexto económico complejo.
Además, los consumidores del interior bonaerense continúan pagando más que en la Ciudad de Buenos Aires. En Junín, el costo del transporte y la logística mantiene los combustibles entre un 4% y un 6% por encima de los valores que se registran en las estaciones porteñas.
Durante los últimos doce meses, la nafta premium acumuló una suba del 45,9%, al pasar de un valor cercano a los $1.578 en agosto de 2025 a los actuales $2.303 por litro. Sólo en lo que va de 2026, el incremento ronda el 20%, reflejando la continuidad de los ajustes impulsados por la actualización de impuestos nacionales y la política de adecuación de precios del sector energético.
Cada aumento en los surtidores se traslada rápidamente al resto de la economía. El encarecimiento del transporte de mercaderías termina reflejándose en los precios de alimentos, insumos y servicios, por lo que el nuevo ajuste vuelve a presionar sobre el costo de vida de las familias juninenses y de toda la región.