El impacto de la crsisi económica goléa de lleno en Junín. La actividad comercial, clave en la economía local, atraviesa un escenario que comienza a mostrar señales cada vez más difíciles de disimular. Mientras desde el Municipio se promocionan nuevas inversiones, aperturas y el denominado “Modelo Junín” como una muestra de crecimiento y generación de oportunidades, distintos indicadores permiten observar otra cara de la economía local: menos ventas, pérdida de empleo y cientos de bajas administrativas de comercios.
De acuerdo con un relevamiento del Observatorio de Datos Estratégicos, Junín acumuló 687 bajas comerciales administrativas entre 2024 y 2025: fueron 390 durante 2024 y otras 297 en 2025. El informe forma parte de un relevamiento provincial que contabilizó al menos 3.165 cierres, ceses o bajas de establecimientos comerciales y productivos entre 2023 y septiembre de 2026, utilizando registros municipales, información de cámaras empresarias y comunicados de empresas.
Se trata de registros administrativos de bajas comerciales que fueron incorporados al relevamiento. En Junín, los datos utilizados corresponden a los registros de Habilitaciones municipales. Pero el número adquiere otra dimensión cuando se lo observa junto con los indicadores más recientes de la actividad.
Ventas en caída y comercios que reducen personal
El relevamiento realizado por la Sociedad Comercio e Industria de Junín durante el segundo trimestre de 2026, y publicado por Junín Digital, mostró que el 65% de los comercios consultados tuvo una caída de sus ventas respecto del mismo período del año anterior. En promedio, la facturación comercial registró una contracción interanual del 16,8%.
El deterioro también comienza a trasladarse directamente al empleo.
Según los datos difundidos sobre ese mismo relevamiento, el 30% de los establecimientos consultados redujo su personal, mientras que otro 17% anticipó que podría realizar nuevas reducciones.
El dato permite dimensionar que el problema ya no se limita exclusivamente a cuánto vende un comercio. Cuando la facturación cae y los costos continúan presionando sobre la estructura de cada establecimiento, el empleo aparece como una de las variables sobre las que las empresas intentan reducir gastos.
La propia encuesta de Comercio e Industria publicada semanas atrás, mostró además que el escenario está atravesado por el aumento de los costos y la pérdida de rentabilidad, mientras que una parte importante de los comerciantes continúa buscando alternativas para sostener sus negocios.
Un problema que excede una persiana cerrada
El comercio tiene un peso central en la economía de Junín. Por eso, las bajas administrativas no deberían analizarse únicamente como una estadística de habilitaciones.
Detrás de cada cierre o cese puede haber trabajadores que pierden su fuente laboral, alquileres que dejan de pagarse, proveedores que pierden clientes y familias que dejan de tener un ingreso. Y cuando el fenómeno se combina con una caída generalizada de las ventas, el problema deja de ser individual para convertirse en una señal sobre el funcionamiento de la economía local.