Una seguidilla de accidentes volvió a encender las alarmas sobre la Ruta Nacional 5, uno de los principales corredores viales de la región. En apenas unas horas, tres camiones protagonizaron vuelcos en jurisdicciones de 9 de Julio y Carlos Casares, en un tramo relativamente cercano y bajo condiciones climáticas adversas.
Más allá de que en los tres episodios no se registraron víctimas de gravedad, la sucesión de siniestros vuelve a poner en discusión la seguridad vial, el mantenimiento y las condiciones de circulación de la Ruta 5, una problemática que desde hace tiempo forma parte de los reclamos de municipios, instituciones y vecinos de las localidades atravesadas por este corredor.
El primer accidente ocurrió durante la mañana del jueves, a la altura del kilómetro 289, en el partido de 9 de Julio. Un camión Iveco con acoplado, que transportaba maíz, perdió el control por causas que son materia de investigación y terminó despistándose.
El transporte sufrió un efecto tijera y posteriormente volcaron tanto el chasis como el acoplado, que quedaron sobre la zona de préstamo, mientras parte de la carga terminó fuera del vehículo.
El conductor, oriundo de Chacabuco, resultó ileso. La circulación por la ruta no llegó a interrumpirse completamente, aunque fue necesario desplegar un operativo de seguridad y asistencia para trabajar sobre el vehículo accidentado.
Pero la situación se complicó pocas horas después.
Mientras se desarrollaban las tareas para retirar el primer camión, a pocos kilómetros, a la altura del kilómetro 295, se produjo un segundo vuelco.
Personal del Destacamento de Policía Vial 9 de Julio y operarios de PENTAVÍA se encontraban asistiendo el tránsito y una grúa trabajaba en la remoción del primer transporte cuando un camión Mercedes Benz que circulaba con otro transporte cisterna Iveco remolcado perdió estabilidad.
La cisterna, que trasladaba aceite usado, terminó volcada sobre la banquina. Los dos conductores involucrados resultaron ilesos y la carga no llegó a afectar directamente la calzada.
La seguidilla continuó en Carlos Casares
La preocupación volvió a aparecer este viernes por la mañana, esta vez en jurisdicción de Carlos Casares.
Un camión cargado con cereal volcó sobre la cinta asfáltica de la Ruta Nacional 5, a la altura del paraje La Dorita, y quedó completamente atravesado sobre la ruta.
El cereal quedó desparramado sobre la calzada y obligó a montar un importante operativo para despejar el corredor. Participaron bomberos voluntarios, efectivos policiales, personal municipal y una grúa de la concesionaria vial.
Además, la Municipalidad de Carlos Casares tuvo que aportar una pala retrocargadora para retirar la carga y permitir avanzar con la limpieza.
La situación se volvió todavía más compleja debido a la lluvia. Las condiciones del camino hicieron imposible habilitar un desvío alternativo para los vehículos, por lo que se recomendó a los automovilistas permanecer en el lugar o buscar recorridos alternativos por Bolívar o Lincoln.
Finalmente, después de las 11 de la mañana, concluyeron las tareas de remoción y limpieza y la circulación por la Ruta 5 volvió a quedar habilitada.
Una ruta que vuelve a quedar en el centro de los reclamos
Los tres accidentes registrados en pocas horas no constituyen solamente una sucesión de episodios aislados para quienes utilizan diariamente la Ruta 5. Cada nuevo vuelco vuelve a poner sobre la mesa una discusión que atraviesa a distintos municipios y comunidades de la región: qué condiciones presenta actualmente el corredor y cuánto se está invirtiendo en su mantenimiento y conservación.
La Ruta 5 es utilizada diariamente por miles de vehículos particulares, transporte de cargas y colectivos y resulta estratégica para la conexión de localidades como 9 de Julio, Carlos Casares, Chivilcoy, Bragado y Suipacha, además de su vinculación con el centro y oeste bonaerense.
Por eso, desde distintos municipios y también desde organizaciones y grupos de vecinos se vienen planteando reclamos vinculados con el mantenimiento de la calzada, las banquinas, la señalización, la iluminación de determinados sectores, los accesos y las condiciones generales de seguridad.
Los episodios de las últimas horas vuelven a exhibir, además, la dificultad que representa cualquier accidente de magnitud sobre este corredor: cuando un camión queda atravesado o pierde parte de su carga, la posibilidad de generar demoras importantes y complicaciones para miles de usuarios aparece de inmediato.
En este caso, además, la lluvia volvió a ser un factor que complicó las tareas de asistencia y limpieza, dejando en evidencia la necesidad de contar con una infraestructura vial preparada para responder adecuadamente ante este tipo de situaciones.
La sucesión de tres vuelcos en pocas horas vuelve así a instalar una pregunta que excede a cada accidente puntual: qué obras y tareas de mantenimiento necesita la Ruta 5 para reducir los riesgos y garantizar condiciones seguras de circulación para quienes transitan diariamente por ella.