La situación de las universidades nacionales en Argentina ha alcanzado un punto crítico que pone en jaque no solo el funcionamiento diario de las instituciones, sino también su capacidad de planificar a mediano y largo plazo. Guillermo Tamarit, rector de la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA), describió un panorama alarmante al asegurar que, en lo que va del actual gobierno, los trabajadores del sector han perdido el poder adquisitivo equivalente a siete salarios. Esta cifra se vuelve aún más grave al analizar los gastos de funcionamiento, donde el retraso presupuestario ya representa una pérdida de nueve meses de recursos operativos.
Según el directivo, el sistema universitario se encuentra actualmente en una etapa de supervivencia donde solo se logra sostener la actividad académica básica para evitar que los estudiantes sean los principales perjudicados por el conflicto. Sin embargo, áreas fundamentales como la investigación científica y la extensión universitaria sufren las consecuencias de un desfinanciamiento que Tamarit califica como histórico. El rector subrayó que, con niveles de inflación que rondan el 3% mensual, la falta de actualización presupuestaria provoca un retroceso constante que impide cualquier tipo de proyección hacia el futuro.
La tensión entre el sector académico y el Poder Ejecutivo también se traslada al plano judicial y legislativo. Tamarit recordó que existe una Ley de Financiamiento Universitario vigente que busca retrotraer los recursos a los niveles de diciembre de 2023, además de una medida cautelar que el Gobierno intentó impugnar sin éxito ante la Cámara. Hasta el momento, las universidades siguen esperando una respuesta urgente que ponga en marcha estas herramientas legales para recomponer tanto los sueldos docentes y no docentes como el sistema de becas estudiantiles.
Como respuesta a esta parálisis financiera, las casas de altos estudios han convocado a una jornada de visibilización para el próximo 15 de abril bajo la consigna "La universidad no se apaga". El objetivo de esta medida es mantener firme el reclamo por los fondos adeudados y alertar a la sociedad sobre el deterioro progresivo de una institución que, en las condiciones actuales, ha perdido la posibilidad de programar actividades más allá de lo estrictamente urgente.
Fuente latecla