En su primera conferencia de prensa como vocero presidencial en la Casa Rosada, el economista pampeano Adrián Ravier marcó el rumbo de su gestión con una postura firme respecto al bolsillo de los ciudadanos. Al justificar los drásticos aumentos en los servicios públicos dispuestos por el gobierno de Javier Milei, el funcionario envió una señal clara sobre el impacto social de las medidas y sugirió cambios drásticos en los hábitos de consumo de las familias.
Ravier detalló que la política oficial busca de manera urgente que las tarifas de gas, agua y electricidad retornen a precios libres de mercado para cubrir los costos de producción. En ese sentido, admitió que el Poder Ejecutivo nacional avanzará decididamente con la eliminación de los esquemas de asistencia estatal, lo que incluye el subsidio por Zona Fría que resguarda a las regiones con temperaturas más bajas del país.
Respecto a este punto, el vocero fue tajante sobre quién debe asumir el financiamiento del sistema energético: "Esos subsidios que se tenían que dar a las empresas como Camuzzi Gas, o Edenor, o Edesur y demás, alguien lo tiene que pagar. Nosotros estamos considerando que cada individuo, como es el principal beneficiario de ese servicio, debería ser el que aporte la tarifa".
La quita de este beneficio tendrá un impacto directo en distritos del interior bonaerense como Junín, donde las bajas temperaturas invernales exigen un consumo intensivo de gas de red. La quita del régimen de Zona Fría —que históricamente amortiguaba entre un 30% y un 50% el valor residencial de la factura de Camuzzi— representa un duro revés para la economía de la clase media local. En el plano socioeconómico, el sector comercial e industrial de la región advierte que el drástico ajuste tarifario no solo resentirá el poder adquisitivo de los hogares juninenses, sino que también profundizará la recesión por la caída del consumo en el mercado interno de la ciudad.
Fuente lapoliticaonline