El anuncio de un paro nacional docente para el próximo lunes, convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), volvió a poner en discusión el impacto de los conflictos gremiales sobre el normal desarrollo del ciclo lectivo.
La medida, que coincidirá con el reinicio de clases luego del receso invernal, tiene como reclamos centrales la convocatoria a la Paritaria Nacional Docente, mejoras salariales, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y mayor financiamiento educativo.
Si bien se trata de un conflicto de alcance nacional, la protesta tendrá impacto en la provincia de Buenos Aires, donde miles de alumnos volverán a las aulas en medio de la medida de fuerza.
El escenario actual también puso en contraste las distintas posiciones públicas asumidas por Pablo Petrecca, senador provincial y exintendente de Junín, frente a conflictos docentes de características diferentes.
El pasado 2 de marzo, cuando un paro docente afectó el inicio del ciclo lectivo bonaerense por la falta de acuerdo salarial entre los gremios y el gobierno de Axel Kicillof, Petrecca salió públicamente a cuestionar la situación.
En aquella oportunidad, sostuvo que "los chicos y las familias quedan como rehenes de discusiones políticas" y responsabilizó al gobernador bonaerense y al dirigente sindical Roberto Baradel por la interrupción del comienzo de las clases. También criticó que los acuerdos salariales se resolvieran cerca de la fecha prevista para el inicio del ciclo escolar.
Días después, el 13 de marzo, avanzó además con un proyecto en la Legislatura bonaerense para declarar a la educación como servicio esencial, argumentando que debía garantizarse la continuidad del dictado de clases aun en contextos de conflicto gremial.
Un conflicto distinto, pero con una misma consecuencia
La situación actual tiene un origen diferente. El paro convocado por CTERA no está vinculado a una negociación salarial entre los gremios docentes y la Provincia de Buenos Aires, sino a reclamos dirigidos al Gobierno nacional.
Sin embargo, al igual que ocurrió meses atrás, la medida vuelve a afectar la actividad escolar y genera incertidumbre entre alumnos, familias y docentes.
El contraste en la postura pública
A diferencia de lo ocurrido en marzo, cuando sus críticas hacia la administración bonaerense fueron inmediatas y estuvieron acompañadas por una iniciativa legislativa, hasta el momento Petrecca no realizó declaraciones públicas sobre el paro nacional convocado para el reinicio de clases.
El contraste no está dado por las características de cada conflicto, que tienen distintos responsables y reclamos, sino por la diferencia en la presencia pública del dirigente frente a dos situaciones que tienen un punto en común: la interrupción del normal dictado de clases.
Mientras meses atrás el exintendente de Junín había cuestionado con dureza al gobierno provincial y reclamado respuestas por la situación educativa, ahora el conflicto docente de alcance nacional avanza sin un pronunciamiento similar de su parte.