La crisis económica volvió a golpear al empleo industrial bonaerense. La empresa Dorada SA, propietaria de Dánica y perteneciente al Grupo Beltrán, anunció el cierre definitivo de su histórica planta de Llavallol, en el partido de Lomas de Zamora, una fábrica que funcionaba desde 1939.
La decisión afecta directamente a los 30 trabajadores que actualmente permanecen vinculados con el establecimiento. La empresa comunicó que la planta dejará de operar el próximo 30 de septiembre y que comenzará el proceso de cierre definitivo de sus instalaciones.
El anuncio fue encontrado por los trabajadores al llegar a la fábrica, donde la compañía colocó un cartel informando que había decidido finalizar la operación industrial luego de un prolongado proceso destinado, según sostuvo, a revertir las dificultades económicas, productivas y operativas que afectaban la viabilidad del establecimiento.
Dánica llegó a emplear a unas 150 personas en Llavallol, aunque su dotación se redujo considerablemente durante los últimos años, en medio de distintos conflictos y períodos de paralización de la producción.
Reclamo de los trabajadores y denuncia del gremio
El Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y Gran Buenos Aires (Soeia) rechazó el cierre y presentó una denuncia ante el Ministerio de Trabajo bonaerense.
Mientras aguardan una posible audiencia con representantes de la empresa, los trabajadores instalaron una carpa frente a la planta y mantienen una permanencia por turnos.
Desde el sindicato cuestionaron que la empresa vuelva a responsabilizar a la situación económica y al nivel de consumo por las dificultades de la fábrica.
“Parece que siempre el costo lo tienen que pagar los trabajadores”, sostuvo el secretario general del Soeia, Ezequiel Roldán, quien aseguró que el gremio continuará reclamando para preservar los puestos laborales y evitar el cierre.
La empresa, por su parte, aseguró que los salarios estarán garantizados hasta la fecha prevista para la finalización de las actividades y que las indemnizaciones correspondientes serán abonadas de acuerdo con lo establecido por la Ley de Contrato de Trabajo.
Una planta con casi nueve décadas de historia
El cierre marca el final de una historia industrial que comenzó hace 85 años. Dánica nació a fines de la década de 1930 y su establecimiento de Llavallol se convirtió con el paso del tiempo en una de las fábricas reconocidas de la industria alimenticia de la zona sur del conurbano.
La empresa pasó por distintos propietarios. En 2011 quedó en manos del grupo brasileño BRF y en 2019 fue adquirida por Dorada SA, perteneciente al Grupo Beltrán.
El establecimiento ya había atravesado una situación crítica en 2020, cuando dejó de funcionar en medio de un conflicto gremial. Posteriormente, en diciembre de 2024, volvió a detener su producción y unos 150 trabajadores fueron despedidos.
Tras la intervención del gremio y del Ministerio de Trabajo bonaerense, la planta retomó sus actividades en febrero de 2025 para el envasado de margarina de mesa, con una dotación mucho menor y bajo un acuerdo que contemplaba asistencia estatal a través del programa Preba.
Ahora, apenas un año y medio después de aquella reapertura, la empresa comunicó nuevamente el cierre definitivo.
El caso de Dánica vuelve a poner en primer plano el impacto que la caída del consumo y las dificultades económicas tienen sobre la actividad industrial y el empleo. Una fábrica con casi nueve décadas de historia queda así al borde del cierre definitivo, mientras sus trabajadores buscan evitar que la crisis termine nuevamente trasladándose al costo laboral.