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| 18/03/2020

Sarmiento y un viaje para olvidar

La delegación del Verde partió el domingo por la noche hacia Mendoza para disputar un partido que finalmente no se jugó y al regreso se le detuvo el colectivo.

El viaje a la ciudad del “Sol y el buen vino” para Sarmiento de Junín no tuvo el desenlace esperado, ya que luego de la victoria por la Copa Argentina ante Douglas Haig, el partido frente a Gimnasia y Esgrima, que se postergó del lunes al martes, estaba marcado especialmente para que sea la recuperación en el torneo de la Primera Nacional, donde Sarmiento marcha tercero en la Zona B y en una fecha en la que había perdido el puntero, San Martín, y había igualado el cuarto, Deportivo Riestra. Sin embargo, lejos de ser el viaje soñado se pareció mucho a una pesadilla.

El plantel partió el domingo por la noche con la fecha 21 en marcha pero con rumores de una posible suspensión de todas las categorías de AFA luego de la decisión de no jugar de los futbolistas de River Plate. A pesar de ese contexto y de la presión que comenzaron a ejercer los protagonistas en los medios y redes sociales todos los actores coincidían en que el fútbol se iba a parar luego del partido del Verde. Ya el lunes, en la concentración en el hotel NH, el capitán, Manuel Vicentini, recibió la llamada desde la estructura jerárquica de Futbolistas Argentinos Agremiados con la misma idea: “Juegan ustedes y después el fútbol se para”, escuchó desde el otro lado de la línea.

Con ese mensaje culminó el lunes y transcurrió la mañana del martes, pero la sorpresa vino del lugar menos esperado porque fue ese mismo martes que el Gobierno, a través del Ministerio de Turismo y Deportes que preside Matías Lammens, le solicitó a la AFA que pare las actividades y en consecuencia se había anunciado que se cristalizaría luego de juego entre El Lobo mendocino y El Verde; pero allí apareció el Gobernador de Mendoza, Alfredo Suárez, que tomó un paquete de medidas entre las que incluyó la suspensión del partido. En el momento que tomó la decisión ya se encontraban las dos utilerías y el plantel de Gimnasia dentro del Víctor Legrotaglie, mientras que el plantel juninense estaba a punto de salir del hotel. Eran las 15:50 y los teléfonos se pusieron al rojo vivo, porque mientras Horacio Martignoni hablaba con Claudio Tapia en AFA para saber cuáles eran los pasos burocráticos a seguir, Sarmiento mandó al secretario técnico al estadio para corroborar y notificar a los utileros que debían regresar.

Finalmente, consumado el hecho, el plantel emprendió el regreso hacia Junín pero llegando a San Luis el micro en el que viajaban se detuvo por un desperfecto técnico y estuvieron alrededor de una hora parados hasta que los choferes pudieron arreglarlo con ayuda vía telefónica. Así continuaron el camino y a las 4:50 arribaron a Junín con la certeza de saber que deberán volver a hacer el mismo recorrido y que el club deberá afrontar los gastos nuevamente para definitivamente disputar el partido.

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