La muerte de Carlos "Indio" Solari, conocida este viernes 5 de junio de 2026, reavivó los recuerdos de millones de seguidores en todo el país. En Junín, la noticia inevitablemente transportó a una fecha que quedó grabada en la memoria colectiva: el recital del 3 de septiembre de 2011 en el autódromo Eusebio Marcilla, considerado uno de los espectáculos más multitudinarios de la historia de la ciudad.
Aquella noche, el exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota llegó a Junín junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado para presentar "El perfume de la tempestad". El concierto era el segundo de la gira del disco, luego del debut realizado meses antes en Salta.
La convocatoria fue impactante. Distintas crónicas de la época estimaron la presencia de más de 120 mil personas, una cifra extraordinaria para la ciudad y que consolidaba un fenómeno que se repetiría en cada presentación del Indio: multitudes movilizándose desde todos los rincones del país para verlo en vivo.
La expectativa se sintió desde temprano. Miles de fanáticos coparon rutas, estaciones de servicio, campings y calles de Junín durante todo el fin de semana. Para muchos fue mucho más que un recital: fue una verdadera peregrinación ricotera.
El show comenzó cerca de las 22 horas con canciones de su etapa solista. "Todos a los botes", "El tábano en la oreja" y "Ceremonia durante la tormenta" fueron las elegidas para abrir una noche que rápidamente alcanzó una intensidad pocas veces vista.
Sin embargo, como sucedía habitualmente en sus conciertos, el momento de mayor explosión llegó con los clásicos de Los Redondos. Temas como "Yo caníbal", "Tarea fina", "La hija del fletero" y "Mariposa Pontiac/Rock del país" hicieron estallar al autódromo y desataron una fiesta colectiva que todavía permanece en el recuerdo de quienes estuvieron allí.
Uno de los momentos más especiales de la noche fue la interpretación de "La murga de la virgencita", una canción que no sonaba en vivo desde el último recital de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, realizado en agosto de 2001. La sorpresa generó una enorme emoción entre los seguidores históricos de la banda.
Quince años después, y tras conocerse la muerte del artista que marcó a varias generaciones del rock argentino, aquel recital de Junín vuelve a ocupar un lugar central en la memoria de la ciudad. Fue la única presentación del Indio Solari en el distrito y una de las más convocantes de toda su carrera solista.
Para miles de fanáticos juninenses y para quienes viajaron desde distintos puntos del país, aquella noche del 3 de septiembre de 2011 dejó de ser solamente un recital para convertirse en un capítulo inolvidable de la historia del rock nacional.